Opinión

A pedir de boca: Tierra y mezcal

El mezcal requiere lo mismo de quien lo prueba, tienes que estar presente para él, atento a lo que te quiere decir
viernes, 28 de abril de 2023 · 01:00

Me gustan las fechas especiales, son un recuerdo de que ese día podemos mover las cosas fuera de la cotidianidad, y si hay mezcal en la ecuación, mejor.

El pasado Día de la Tierra, pude entender qué es lo que nos conecta al mezcal, a nuestra tierra y cómo deberíamos disfrutar de esta bebida sin miedos ni tapujos de otras épocas.

A las faldas del volcán Xitle al sur de la CDMX, el equipo de Norbak: un crew de jóvenes que se encargan de hacer experiencias que te ponen a prueba, se encargó primero de recordarnos que las posibilidades de que hoy estamos aquí son pocas; no somos una casualidad. Después, nos preparaban para entrar a las cuevas formadas por la última erupción de este titán dormido. La erupción sepultó a la mayoría de la civilización Cuicuilca. La tierra, el fuego, el amor y la tragedia han marcado épocas, vidas y bebidas. El mezcal nace de la tierra, se alimenta y nutre del amor, se cocina en el fuego y llega a las barras para acentuar el amor y adormecer tragedias.

Tras explorar las cuevas, que son un portal hacia el interior, pues en la oscuridad de estos cuerpos subterráneos estás solo, no hay a quién ver ni quién te vea. Al no tener vista, los sentidos se intensifican, de pronto el aire tiene sabor, las texturas de las piedras se vuelven un poema que se puede escuchar. Estás aquí y ahora, el mundo afuera no importa, no existe. El mezcal requiere lo mismo de quien lo prueba, tienes que estar presente para él, atento a lo que te quiere decir, lo que te hace sentir y a dónde te quiere llevar: una bebida que te transporta utilizando como vehículo su fuerza y ambivalencia. Más tarde, en Sangre Vaquera (un rancho con las experiencias más mágicas de la CDMX), Peter Sanchez, quien además de ser el embajador de The Lost Explorer Mezcal ha pasado por más de una lista de The 50 Best, nos contaba sobre tres mezcales como si fueran personajes mitológicos.Cada variedad con sus características, crianzas, notas, texturas en boca y su historia, recetas que han sido perfeccionadas en Oaxaca por The Lost Explorer hasta obtener el equilibrio entre los cinco elementos que son representados en el mezcal y también en la historia de la tierra.

Jamás pensé que un hike por el sur de la capital me iba a hacer entender el elemento místico del mezcal que lo separa de cualquier otra bebida, dándole un nuevo sentido a la palabra “espirituoso”.