Recetas

Tamal muerto: Esta es la receta y macabra historia de los tamales típicos de Querétaro

Cuenta le leyenda que estos tamales eran hechos con cenizas para proteger a la familia de los males
jueves, 8 de octubre de 2020 · 23:00

Los tamales son uno de los platillos tradicionales en la cocina mexicana, en especial en las celebraciones del Día de Muertos en los que son colocados en el altar como parte del homenaje realizado a los muertos. En México existen una gran variedad de tamales tal es el caso del "tamal muerto" originario del estado de Querétaro, el cual es herencia de los antiguos huastecos y en los que se refleja su forma de ver la muerte. 

Según cuenta la leyenda, los habitantes del estado confiaban su vida y salud al Gran Tuno, uno de los curanderos con mayores poderes que era capaz de controlar los elementos a su voluntad, era tanto su poder que incluso el mar y el sol obedecían sus órdenes, sin embargo, la muerte era lo único que no podía dominar. Cuando una persona enfermaba y todo parecía indicar que no tenía remedio lo llevaban con el Gran Tuno, quien se encargaba de curarlo y regresarlo a casa sano, pero no a todos los enfermos era capaz de curar. 

Cuando el Gran Tuno no era capaz de salvar la vida del enfermo, él se aseguraba que su muerte tuviera un significado por lo que lavaba sus pies y después de cremados tomaba una parte de sus cenizas. Con el agua usada y las cenizas, el curandero pedía a los familiares que hicieran tamales para que fueran repartidos durante el velorio, esto como recordatorio que polvo somos y en eso nos convertiremos. Quienes comían de estos tamales estaban protegidos ya que no podían contraer la misma enfermedad del difunto, dejando para su familia una larga vida alejados de las enfermedades y protegidos de los males. 

Tamal muerto

Ingredientes: 

Para la masa

50 gramos de manteca 

1 kilo de masa azul 

1 cucharada de polvo para hornear

1 litros de caldo de res 

30 gramos de queso cotija rallado

Para el relleno

6 chiles de chile ancho 

1 cebolla chica

1 diente de ajo pelado

200 gramos de queso fresco

50 gramos de manteca 

1 pizca de sal

1 paquete de hojas de tamal

Preparación: 

Antes de comenzar, deberás separar las hojas de tamal unap por una y ponerlas a remojar para que se ablanden y no se rompan a la hora de armar los tamales. Además, deberás quitar las venas de los chiles y ponerlos a asar por unos 3 minutos en el comal, después también deberás ponerlos a remojar para que se ablanden. Reserva. 

Para la masa 

En un tazón muy amplio o en la taza de la batidora, agrega la manteca y bate hasta acremar (que la manteca esté muy suave), después poco a poco debes añadir la masa junto con el polvo para hornear y el caldo de res. Debes tener mucho cuidado con el caldo, ya que si agregas de más la masa no quedará firme y si no agregas lo suficiente estará muy seca, la recomendación es que añadas de poco en poco el caldo hasta que la masa tenga una consistencia suave y firme. 

Consejo. Sabrás que la masa está lista cuando arrojes una pequeña bolita de la misma en un vaso con agua y esta flote. 

Vierte la masa sobre un trapo húmedo y limpio y extiende con las manos hasta que quede de unos 2 centímetros de grueso. Reserva. 

Para la salsa

Muele los chiles ya blandos junto con la cebolla, el ajo, la sal y un chorrito de agua. Licúa hasta hacer una salsa espesa. En una olla, coloca la manteca y deja calentar a fuego medio por unos minutos, después vierte la salsa que licuaste y deja cocinar por unos 4 minutos o hasta que se reduzca su volumen. Agrega el queso y retira del fuego. 

Para el armado

Sobre la masa que extendiste previamente, vierte la salsa por toda la superficie, dejando un poco de espacio en los bordes para que no escurra; enrolla la masa con la ayuda del trapo y al final corta en partes de unos 5 centímetros de largo y envuelve en las hojas de tamal previamente escurridas. Acomoda los tamales en una vaporera y cocina por una hora. Disfruta.