Opinión

Nube Viajera: Ojalá que te vaya bonito

Ahí andábamos dando vueltas por Yucatán entre cenotes, pok chuc y cebollas con mayonesa de xcatic
viernes, 21 de octubre de 2022 · 00:00

Fueron las tectitas de mármol y el  iridio que solamente contienen en esas cantidades los cuerpos celestes, lo que comprobó que el asteroide había sido inmenso, el impacto fortísimo y la energía desplegada de ello, la mayor, la más, tectónica de hecho.

Así nació Yucatán, y así son las cosas buenas de la vida, los amores, los sabores, de tectitas y de iridio, de cuerpos celestes, de explosiones.

Ahí andábamos dando vueltas por Yucatán entre cenotes, pok chuc y cebollas con mayonesa de xcatic y, pensaba, qué bien que me van las canciones de Manzanero en esa tierra prodigiosa.

Y así, al son de “adoro las cosas que me dices, adoro, nuestros ratos felices”, molí chiles, freí gorditas, y coseché el mejor elote de la historia, -sancochado señora-, así se dice en Yucatán.

Fui a Uxmal y sentí muchísimo, el cielo se cerró y todo se revolvió, las piedras de miles de años eran testigo del poder de las sensaciones, de la paleta de recados resultado de lo prehispánico, el comercio y la colonización. Llovía, pero imaginaba el estuco y era rojo como los labios dulces de la canción de Manzanero, como el axiote, el recado icónico, como los buenos tomates, rojo laca japonesa, rojo amor.

Hablamos del brazo de india, masa con chaya y huevo duro, hablamos de influencia francesa, de migraciones libanesas, de lo que dio origen a lo que hoy se guisa en Yucatán.

Me llevo cosas lindas, muchas gracias Roberto. La mejor receta de sikil pak jamás probada, -con el  tomate tamulado Valentina-; la amistad del milpero, mis acompañantes las luciérnagas y, en horas y horas de carretera despeinada y lodosa, los tarareos de “ojalá que te vaya bonito”.

Y que sea muy bonito.