Opinión

Nube Viajera: Mi tarde

El miércoles guisé chiles en nogada y la neta quedaron buenísimos. Dos kilos de nuez de Castilla y un cuartito de chilchota doble crema para 25 chiles. Y volaron.
viernes, 30 de julio de 2021 · 01:50

Manzana panochera, pera lechera, chiles chiquitos, -no largos y no grandes-, mucha pera y durazno y el crocantito de la almendra. El miércoles guisé chiles en nogada y la neta quedaron buenísimos. Dos kilos de nuez de Castilla y un cuartito de chilchota doble crema para 25 chiles. Y volaron.

Abrí mucho vino. Un Chardonnay mexicano de Coahuila ma-lí-si-mo. Y se vende como pan caliente, no sé si es mi intolerancia galopante o un paladar extra exquisito. Pero mi Balero me lo tomo a todo dar y no es ningún puntos Parker. Entonces abrí dos botellas de Ximénez-Spínola 2019 realmente excepcionales. Nunca había bebido jerez con chiles en nogada, y tampoco los preparo con aquél Pedro Jiménez; había estado equivocada. Maridaje realmente glorioso.

Di abrazos muchísimos, cómo me hace falta, tengo deuda ancestral de abrazos. Llovió poquito y el día estuvo precioso. Desde el castillo del amor se veían los árboles verdísimos y también me abrazaron mucho. Les conté a los ocho amorosos invitados que desde mi casa se escucha una comunidad de patos que parpea en las tardes y estoy decidida a encontrar dónde viven y entender de dónde vinieron. ¿Será que vienen desde Canadá como los cuentos de patos que desaparecen lagos?. ¿Se les engordará el hígado también a estos como a las ocas en Dordogne?

La mesa estaba hermosa. Servilletas e individuales de lino color anaranjado que me mandó Zarina y con ello logró desearlas de todos los colores. Puse la vajilla de Pátzcuaro, la de motivos de pescadores, las copas de cristal (para el vino malo) y abrimos apetito con tequila, mezcal que trajo Armandito, cerveza Modelo especial y un consomé de ave y verduras realmente bien hecho. Para animar el alma, para calentar el corazón, un consomé hirviendo con cebollín picado finito finito, servido en tazas también michoacanas de vajilla que ganó premio nacional de artesanía.

No encontré pan de agua pero ya me dijo Carlos que le pida a su tocayo que es un gran panadero. Las baguettes dieron el ancho para limpiar el plato lleno de nogada y granada. Affinois de postre, maravillosa miel de Rancho San Cayetano y chocolates varios de Astrid y Gastón. Que si con quinoa, que si con pisco, no me gusta el chocolate, pero volaron.

Gocé la tarde y la presencia de mi padre con amores que quiero muchísimo. Quiero más comidas así de chiles en nogada y de conversaciones inteligentes. Quiero tardes para mí. Me hablaban hace muy poquito de lo que uno merece para estar bien. Yo no merezco nada, yo quiero tardes para mí. Con jerez y con arroz blanco. Tiempo para mí, valiosísimo, nutritivo. Tiempo lindo.