La Candelaria

Para cerrar la temporada con broche de oro...

Para despedir como se debe la temporada, me gustaría compartir con ustedes mi opinión sobre la fiesta de la Candelaria, fecha muy asociada con el tema gastronómico
domingo, 4 de abril de 2021 · 11:00

Amigas y amigos, no había tenido oportunidad en este espacio de desearles Feliz Año 2021. Deseo que hayan pasado estas fechas al calor del cariño de la familia, ya sea presentes o a través de la tecnología, les deseo que este año sea de realizaciones y nuevas enseñanzas; que nos permita crecer en el amor.

Para despedir como se debe la temporada, me gustaría compartir con ustedes mi opinión sobre la fiesta de la Candelaria, fecha asociada nuevamente con el tema gastronómico que, como es con muchas de las celebraciones, está asociada con el placer de comer.

Después de la divertida y deliciosa partida de la rosca de Reyes, que es la última fiesta asociada con los festejos navideños, viene la celebración de la Virgen de la Candelaria ¿Quién no ha tenido la suerte (¿buena o mala?) de haber descubierto al muñequito a la hora de partir la rosca? Y, bueno, como resultado de esto, el “afortunado” poseedor del muñeco le toca la honrosa distinción de invitar los tamales.

El 2 de febrero se celebra a la Virgen de la Candelaria o, a la Virgen María Candelaria, patrona de Tenerife, España, desde el siglo XV, su nombre se deriva de la palabra “candelero” que en un contexto religioso significa: Luz santa que guía el buen camino, por lo que también se le conoce como Virgen de la Luz.

Por otro lado, en la mitología de las culturas prehispánicas, la creación del hombre por los dioses, se asocia con el maíz; el hombre es creado a partir del maíz de donde se desprende la gran importancia que este ingrediente en la vida de los pueblos indígenas y explica el porqué, en las celebraciones predomina y cobra especial importancia los platillos preparados con él como los tamales, el pozole o el atole.

De modo que la celebración del 2 de febrero, es un ejemplo más del sincretismo de las dos culturas. En México, la celebración de la Candelaria, 40 días después del nacimiento del niño Dios, representa la purificación de la Virgen y la presentación del niño en el Templo, se viste al niño Dios y, se lleva a la iglesia para ser bendecido. Después de esta ceremonia, quienes descubrieron al niño en la rosca, invitan los tamales. Esta fecha curiosamente, coincide con el inicio de la temporada de la siembra, la cual se acostumbra festejar, también con tamales.

Un detalle adicional, que dejé a propósito para el final, por lo deliciosamente romántico o muy importante para los creyentes, es el que explica el nombre de la Candelaria. La historia cuenta que, en la sinagoga en la que se presentó la Sagrada Familia, había un traductor de la Biblia, del hebreo al griego, de nombre Simeón, quien recibió una revelación divina, en la que se le dijo que él no moriría hasta ver al Mesías. Con esa promesa, Simeón siempre acudía al templo con candelas encendidas, que representaban la luz que el niño traería a su pueblo. Cuando llegó Jesús en los brazos de María y José, Simeón expresó: “Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, mis ojos han visto al Salvador, luz que alumbra a las naciones”, de ahí el nombre de Virgen de la Candelaria o de la Luz.

Festejemos saboreando un delicioso tamal, ya sea, como dice el refrán, “de sal, de dulce o de manteca” y … que Usted la guise bien.

Por: Chepina Peralta, 5 de febrero de 2021