Turismo

Viajando con Deby: Ciudad soñada

El centro de San Miguel es patrimonio de la humanidad. Siempre sorprenden sus calles y fachadas coloniales
viernes, 14 de agosto de 2020 · 01:45

Por Deby Beard

San Miguel de Allende tiene una historia fascinante. Fue la primera ciudad en ser declarada independiente del dominio español, durante la guerra de independencia de México, y el centro de la ciudad es patrimonio de la humanidad de acuerdo con la UNESCO. Es una cápsula del tiempo de calles empedradas bordeadas de fachadas coloniales y columnas de piedra, eclipsadas por La Parroquia, una inmensa iglesia neogótica de piedra rosa. 

Con sus torres, La Parroquia de San Miguel Arcángel parece sacada de un cuento de hadas. De hecho, la fachada es obra de Zeferino Gutiérrez, un albañil del siglo XIX que supuestamente aprendió su oficio estudiando postales de catedrales francesas. 
La tranquila y elegante ciudad mexicana de San Miguel es el escenario perfecto para un refugio clásico como el Belmond Casa Sierra Nevada, residencia a partes iguales del siglo XVI y moderno hotel boutique.

Con sus espacios repartidos en varios edificios coloniales españoles, en una pintoresca calle del centro de San Miguel, Belmond Casa Sierra Nevada, con solo 37 habitaciones y suites, es a la vez íntimo y expansivo. Las habitaciones están divididas entre seis mansiones coloniales, y todas son diferentes, manteniendo los planos de las casas originales. Fiel a la tradición Belmond, Casa Sierra Nevada ofrece lujosas comodidades, excelente comida, un spa íntimo, una hermosa piscina y jardines, una experiencia de viaje única que refleja a México en cada detalle.

 Este increíble grupo de casonas individuales que datan de los siglos XVI al XVIII, con un nuevo diseño de jardines, tiene como objetivo canalizar el espíritu de la zona rural de México a través de sus patios, fuentes, arcos de piedra, naranjos, y agaves.  
Una experiencia única tuvimos en Casa Parque, inspirado en la escena artesanal local de la ciudad. Allí, ahí el artista residente, José Luis Arias, imparte clases de arte. 

Desde la impresionante terraza de la suite presidencial, la majestuosidad de La Parroquia se presenta en todo su esplendor, y el timbre de sus campanas nos acompañó en esta ciudad soñada, donde nuestros sueños se convirtieron en realidad y el suave ritmo de las horas se apoderó de nuestros momentos.