¿Quieres un árbol frutal en casa? Aunque tener uno en el jardín puede parecer una excelente idea por la sombra, los frutos y lo bonito que se ve, hay especies que podrían convertirse en un verdadero dolor de cabeza con el paso del tiempo. Algunas tienen raíces demasiado agresivas y pueden afectar desde tuberías hasta pisos y banquetas.
Uno de los casos más conocidos es el árbol de higo. Sí, aunque produce frutos deliciosos y tiene un aspecto bastante atractivo, expertos en jardinería recomiendan tener mucho cuidado antes de plantarlo cerca de casas, bardas o banquetas. Esto se debe a que sus raíces suelen expandirse con mucha fuerza en busca de humedad.
Muchas personas lo plantan sin imaginar que, años después, las raíces podrían levantar pisos, agrietar muros o incluso dañar instalaciones subterráneas. Por eso, antes de sembrar cualquier árbol frutal en patios pequeños o jardines urbanos, es importante conocer qué tan invasivo puede llegar a ser conforme crece.
El árbol de higo puede dañar banquetas y tuberías
La higuera es un árbol frutal bastante resistente y fácil de cuidar, pero sus raíces son muy fuertes y extensas. Estas buscan constantemente fuentes de agua, por lo que pueden meterse entre grietas, drenajes o debajo del concreto.
Con el tiempo, esto puede provocar:
- Levantamiento de banquetas
- Grietas en patios y pisos
- Daños en bardas
- Problemas en tuberías o drenajes
- Humedad cerca de la vivienda