Los sartenes, los pocillos y las ollas de peltre son muy populares y útiles en la cocina mexicana gracias a su resistencia, su versatilidad como utensilios, la facilidad con la que cocinan los alimentos y, por supuesto, a ese aspecto clásico que aportan. No obstante, es muy común que la capa de esmalte que los recubre se despostille, sobre todo con el paso del tiempo o por golpes accidentales. Esto deja al metal expuesto y hace surgir la duda: ¿se pueden reparar este tipo de utensilios?
Cuando una olla o pocillo de peltre se despostilla, muchas personas se preguntan si es posible reparar el utensilio para poder seguir utilizando la pieza en la cocina. Aunque hay muchos productos que prometen cubrir los golpes y las zonas dañadas, la realidad es que reparar adecuadamente el esmalte vitrificado de los utensilios de peltre es muy complicado. En la mayoría de los casos requiere un proceso muy complejo y los recipientes reparados no ofrecen las mismas garantías de seguridad y durabilidad que originalmente presentaban.
Utilizar resinas, pinturas o recubrimientos que no están diseñados para el contacto con alimentos puede representar un riesgo si decides cocinar en estos recipientes, pues el calor, la humedad y el uso constante pueden provocar que los materiales se deterioren, se desprendan o contaminen la comida que cocines en estos recipientes. Por eso no se recomienda reparar el peltre y muchas veces lo ideal es simplemente adquirir otra pieza. Pero entonces, ¿qué sucede con los recipientes que ya tenemos en casa?
Qué hacer si tu utensilio de peltre ya se despostilló
Muchas veces, si el golpe es pequeño y está en una parte externa que no tiene contacto con los alimentos, hay muchas personas que suelen seguir utilizando la pieza con bastante precaución. Pero es importante vigilar que el daño no se extienda o que se agrave el problema con golpes adicionales. Por eso, lo mejor es darle una segunda vida a este tipo de piezas.
Si el daño se encuentra en la parte interior de tu sartén, pocillo u olla, lo mejor es retirar este utensilio de la cocina. Aún puede ser un recipiente funcional, pero ya que el esmalte no ofrece protección completa para los alimentos y el desgaste puede aumentar con el uso frecuente, lo mejor es utilizarlo para un propósito que no involucre alimentos.
Para darle una segunda vida a este tipo de utensilios puedes incorporarlos en el hogar con fines decorativos u organizativos. Los pocillos son excelentes macetas, portalápices o recipientes para pequeños objetos, mientras que ollas y sartenes se pueden emplear como elementos decorativos, recipientes en jardines o terrazas o incluso llevarlos a reciclar para reaprovechar el material con el que están elaborados. Así puedes aprovechar su encanto o evitar que terminen en la basura sin que tengas que comprometer la seguridad alimentaria en casa.
