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¿Cómo curar una chilmolera, mortero o molcajete de barro? Guía paso a paso

Estos utensilios no solo te permiten preparar recetas tradicionales como hace décadas, también le dan un toque único a tu cocina. Así deben prepararse.

¿Cómo curar una chilmolera, mortero o molcajete de barro? Guía paso a paso
Cura tu chilmolera con este método fácil y tradicional Foto: Shutterstock / Pexels / Ilustrativa

¿Tienes una chilmolera en casa o has oído hablar de ella? Este es uno de los utensilios tradicionales que aún sobreviven en miles de cocinas mexicanas gracias a lo práctica que resulta y al sabor especial que aporta a esas preparaciones que haces en casa. Se trata de un recipiente de barro similar al molcajete y que se usa con un fin muy parecido: moler ingredientes suaves, elaborar salsas, adobos, recados y, por supuesto, el tradicional chilmole del sureste mexicano.

A diferencia del tradicional molcajete de piedra volcánica, este utensilio es más ligero y amplio. Tiene una superficie rugosa en el fondo que facilita triturar todo tipo de ingredientes y su nombre proviene de palabras en náhuatl relacionadas con el chile y las salsas. Esto refleja la enorme importancia que la chilmolera ha tenido en la cocina popular mexicana desde hace mucho tiempo.

Además de ser una herramienta muy útil en la cocina, la chilmolera también tiene un lugar de gran relevancia en la identidad gastronómica y artesanal del país, pues durante generaciones este tipo de utensilios de barro se han usado en la vida cotidiana y en todo tipo de espacios, desde mercados, fondas y hogares hasta en rituales y costumbres ancestrales, conservando en cada uso técnicas antiguas que siguen vigentes hasta hoy. Pero cuando alguien adquiere una chilmolera nueva es importante aplicar el proceso de curado correcto antes de utilizarla por primera vez. Aquí te explicamos por qué y cómo debes hacerlo.

El ajo y la sal te ayudarán a limpiar la textura de tu chilmolera. Foto: Pexels / Ilustrativa

Cómo curar una chilmolera paso a paso

Lo primero que debes hacer para curar una chilmolera es agregar un poco de agua al interior del recipiente. Después, con ayuda del temolote o la piedra para triturar, frota el fondo con movimientos circulares, como si molieras ingredientes en un molcajete. Este proceso ayuda a desprender esas pequeñas rebabas o fragmentos de barro que quedan tras la fabricación de la chilmolera y que se pueden mezclar con los alimentos durante las primeras moliendas si no los retiras.

Tras varias pasadas, enjuaga bien para retirar los restos de barro. Agrega un poco de sal y un diente de ajo a tu chilmolera y vuelve a moler utilizando la piedra, esta vez triturando los ingredientes. Al hacerlo, la textura abrasiva que se forma con la pasta de sal y ajo te ayuda a mejorar la superficie rugosa y a afinar los bordes internos del fondo. Puedes hacer varias pasadas para así obtener la textura correcta.

Por último, enjuaga una vez más y realiza una molienda extra, de nuevo solo con un poco de agua. Esto termina de limpiar tu chilmolera y da los toques finales. Una vez lista, lava este utensilio como lo harías normalmente y deja secar por completo antes de utilizarla para preparar desde salsas tradicionales hasta mezclas de especias y otros platillos, todo con el sabor característico que solo el barro brinda.

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