El uso de brackets es uno de los tratamientos dentales más comunes para corregir la posición de los dientes y mejorar la salud bucal. Aunque ayudan a obtener una sonrisa más alineada, también requieren ciertos cuidados especiales, especialmente en la alimentación, ya que algunos productos pueden dañar los aparatos o dificultar la limpieza dental.
Durante este tratamiento es normal que los especialistas recomienden evitar ciertos alimentos duros, pegajosos o demasiado crujientes. Consumir este tipo de productos podría provocar que los brackets se despeguen, los alambres se doblen o incluso generar molestias y dolor, sobre todo después de los ajustes realizados por el ortodoncista.
Además, mantener una buena alimentación mientras se usan brackets no solo ayuda a proteger el tratamiento, sino también a evitar problemas como acumulación de comida, caries o inflamación en las encías. Por ello, conocer qué alimentos deben limitarse puede hacer una gran diferencia en el proceso de ortodoncia.
Estos son algunos alimentos que deberías evitar
Uno de los principales grupos de alimentos que deben evitarse son los productos duros como nueces, hielo, palomitas, cacahuates y caramelos sólidos. Este tipo de comida puede ejercer demasiada presión sobre los brackets y ocasionar que alguna pieza se rompa o despegue.
También se recomienda limitar alimentos pegajosos como chicles, gomitas, chiclosos, cajeta o caramelos suaves, ya que suelen quedarse atorados entre los brackets y los alambres, dificultando la limpieza y aumentando el riesgo de acumulación de las bacterias.
Por otro lado, algunos especialistas aconsejan tener cuidado con alimentos muy crujientes o difíciles de morder como manzanas enteras, elotes, tostadas duras, pollo frito o pan extremadamente crujiente. En estos casos, lo ideal es cortar los alimentos en pequeños trozos para reducir el impacto sobre los dientes y el aparato dental.
