Las telas enceradas, también conocidas como envolturas de cera de abeja, se volvieron muy populares en los últimos años como alternativa ecológica al plástico film o al aluminio para conservar alimentos. Además de verse bonitas y reutilizables, muchas personas las utilizan para guardar frutas, verduras, pan o incluso cubrir recipientes dentro del refrigerador.
Pero, ¿realmente funcionan? La respuesta corta es sí, aunque depende mucho del tipo de alimento que quieras conservar. Estas telas crean una barrera protectora transpirable que ayuda a mantener la humedad equilibrada de algunos alimentos, evitando que se resequen demasiado rápido o que acumulen exceso de agua.
Gracias a la cera de abeja y otros ingredientes naturales como aceites vegetales o resinas, las telas enceradas también tienen propiedades ligeramente antimicrobianas y antifúngicas. Por eso suelen funcionar bastante bien para envolver algunos alimentos que te contamos a continuación.
¿Qué alimentos se conservan mejor con la tela encerada?
Las telas enceradas suelen ser más efectivas con:
- Pan y tortillas
- Quesos
- Frutas y verduras frescas
- Aguacate
- Hierbas aromáticas
- Snacks secos
- Sándwiches
Esto ocurre porque permiten cierta circulación de aire y reducen la condensación, algo que sí sucede mucho con el plástico tradicional.
Lo que NO deberías guardar en la tela encerada
Aunque son útiles, no sirven para todos los alimentos. Expertos recomiendan evitar usarlas con:
- Carne cruda
- Pescado
- Alimentos muy calientes
- Comida extremadamente grasosa
- Preparaciones con mucho líquido