Con la temporada de calor que vamos a experimentar en las semanas venideras es muy importante poner atención a la forma en la que guardamos nuestros alimentos para evitar que se echen a perder, sobre todo las carnes. Las temperaturas altas favorecen el crecimiento de bacterias y microorganismos de manera rápida, lo que puede acelerar la descomposición de nuestros alimentos incluso cuando aparentemente lucen bien. Por ello, mantener tu carne refrigerada de manera correcta puede hacer una gran diferencia para evitar intoxicaciones alimentarias y enfermedades estomacales.
Evitar estos problemas no solo requiere que guardes correctamente la carne, también es esencial revisar su estado antes de cocinarla. Tanto el olor, la textura y el color te pueden dar pistas importantes para saber si tus alimentos todavía se encuentran en buen estado para consumirlos de forma segura, pues muchas veces las olas de calor provocan que los alimentos se deterioren más rápido sin que te des cuenta a tiempo.
Los cambios bruscos de temperatura, la pérdida de frío al transportarlos o abrir constantemente el refrigerador pueden hacer que tu carne se deteriore fácilmente. Además, debes considerar que no todas las carnes duran el mismo tiempo en refrigeración. Por eso aquí te explicamos cuánto tiempo puedes conservar en buen estado cada tipo de carne para que evites desperdicios y protejas la salud de toda tu familia cocinando solo alimentos seguros.
Pollo
Una de las carnes que menos tiempo puede permanecer en refrigeración, ya que se descompone fácilmente. Lo ideal es consumirlo uno o dos días después de haberlo comprado. Para guardarlo adecuadamente, lo mejor es colocarlo en la parte más fría del refrigerador dentro de un recipiente hermético o una bandeja para evitar que los jugos del pollo contaminen otros alimentos. Si al sacarlo notas un olor fuerte, textura babosa o un color gris o verdoso, entonces el pollo ya no está en buen estado y lo mejor es desecharlo de inmediato.
Res
En este caso hay algunos cortes que pueden mantenerse frescos entre 3 y 5 días si los almacenas correctamente dentro del refrigerador. Para conservarla bien, cúbrela con un recipiente hermético o envuélvela en plástico y colócala en la zona más fría del electrodoméstico. Si quieres darte cuenta de que ya no está en buen estado revisa el olor, el color y la textura. Si notas un aroma desagradable, tonos demasiado oscuros o una textura viscosa, entonces lo mejor es no consumirla.
Cerdo
La carne de puerco también puede durar entre 3 y 5 días refrigerada. Para conservarla mejor, guárdala en recipientes cerrados o bolsas para alimentos y, una vez que la saques de refrigeración, evita dejarla mucho tiempo fuera sin cocinarla. Cuando presente olor agrio, manchas extrañas o una sensación pegajosa al tocarla, entonces lo mejor es no consumirla porque estas son señales de que la carne ya comenzó a descomponerse.
