Después de algunos días de lluvia, México volverá a experimentar una ola de calor y durante esta temporada es común que los alimentos sensibles como las frutas y las verduras se echen a perder más rápido de lo normal. Las altas temperaturas pueden acelerar la maduración y al mismo tiempo favorecen la pérdida de humedad, creando las características ideales para que bacterias y hongos se desarrollen más fácilmente, lo que afecta la frescura de los alimentos.
Aunque puede parecer que el refrigerador es tu mejor aliado durante esta subida de temperatura, guardar todo dentro de este electrodoméstico no siempre es la mejor solución. Hay algunos ingredientes frescos que pueden llegar a perder sabor o textura si los sometes al frío e incluso se pueden descomponer más rápido al guardarlos dentro de este electrodoméstico, sobre todo si existen condiciones de humedad alta o cambios bruscos de temperatura.
Si quieres evitar esto, entender cómo almacenar correctamente cada elemento puede hacer una gran diferencia a la hora de conservar frutas y verduras durante la temporada de calor en México. Los alimentos que suelen ser más propensos a estropearse con los cambios de temperatura son los jitomates, los limones y las cebollas, ingredientes básicos en muchas recetas de la cocina mexicana, pero que necesitan cuidados específicos para conservarse frescos por mucho más tiempo. Aquí te explicamos cómo debes guardar cada uno de ellos.
Jitomates
Para conservar mejor los jitomates deberás colocarlos en un ambiente fresco, pero a temperatura ambiente, sobre todo si aún están firmes y no completamente maduros. Lo ideal es que la zona donde los guardes tenga una temperatura estable, esté bien ventilada y, por supuesto, lejos del sol directo. Además, muchas personas recomiendan colocarlos con la parte del tallo hacia abajo para reducir la pérdida de humedad. Si tus jitomates ya están muy maduros o el calor es demasiado intenso, sí puedes refrigerarlos, pero lo ideal es sacarlos unos minutos antes de usarlos en tus recetas para recuperar ese sabor y textura especial.
Limones
Los limones sí duran más tiempo dentro del refrigerador y pueden conservarse perfectamente en temporadas de mucho calor si los almacenas en frío. Pero para evitar que se pongan resecos o amarillentos debes guardarlos en bolsas perforadas o recipientes donde puedan conservar algo de humedad mientras evitas la acumulación de agua en exceso. La clave está en buscar el equilibrio. Si los dejas expuestos a temperatura ambiente durante días muy calurosos es más fácil que se endurezcan o pierdan humedad, desarrollando manchas o volviéndose amargos. Tampoco los guardes cerca de frutas que producen etileno, pues esto acelerará el deterioro de los cítricos.
Cebollas
Estas verduras necesitan un espacio seco, fresco y bien ventilado para que puedan conservarse mejor. Lo ideal es almacenar las cebollas fuera del refrigerador y sin utilizar bolsas de plástico cerradas, ya que estos espacios favorecen la acumulación de humedad y provocan que la cebolla se ablande o se genere moho. Colócalas en bolsas de red o cajas con ventilación y no las guardes cerca de papas, ya que pueden acelerar su deterioro de forma mutua. Si tu cebolla ya está cortada, entonces sí debes guardarla en refrigeración utilizando un recipiente cerrado y consumirla lo antes posible.
