Las ollas y pocillos de aluminio son de esos utensilios que prácticamente nunca faltan en una cocina mexicana. Desde hervir leche o preparar café de olla, hasta cocinar frijoles, arroz o caldos, este material sigue siendo uno de los favoritos por su resistencia, ligereza y porque distribuye muy bien el calor al momento de cocinar.
Sin embargo, cuando una olla de aluminio es nueva, muchas personas acostumbran “curarla” antes de utilizarla por primera vez. Este proceso no solamente ayuda a eliminar residuos de fábrica o impurezas del material, también puede evitar que los alimentos adquieran un sabor metálico o que la superficie se manche demasiado rápido con el uso diario.
Además, el curado también puede ayudar a prolongar la vida útil del utensilio y mejorar su desempeño en la cocina. Aunque existen distintos métodos caseros, uno de los más populares y sencillos utiliza únicamente agua y vinagre, ingredientes que seguramente ya tienes en casa. Aquí te contamos cómo hacerlo paso a paso.
¿Cómo curar una olla o pocillo de aluminio?
Para curar correctamente una olla de aluminio nueva y eliminar posibles residuos de fábrica, sigue estos pasos:
Materiales
- Agua
- Vinagre blanco
- Jabón para trastes
- Esponja suave
- Paño limpio
Paso a paso para curar la olla
- Llena la olla o pocillo con suficiente agua.
- Agrega aproximadamente 50 mililitros de vinagre blanco por cada litro de agua.
- Lleva la mezcla al fuego y deja hervir entre 15 y 30 minutos.
- Después apaga el fuego y deja que el recipiente enfríe por completo.
- Lava la olla con agua, jabón y una esponja suave para retirar cualquier residuo restante.
- Finalmente seca muy bien con un paño limpio antes de guardarla o utilizarla.