Para curar tus ollas, pocillos o cualquier pieza de barro verde (especialmente la alfarería tradicional de regiones como Santa María Atzompa, Oaxaca), el proceso es fundamental para sellar los poros, evitar filtraciones y, sobre todo, asegurar que el vidriado sea seguro para el consumo de alimentos.
Basado en las recomendaciones oficiales de la Secretaría de Salud y guías de alfarería tradicional, aquí tienes el procedimiento paso a paso:
1. Remojo inicial
Sumerge la pieza completamente en agua fría y déjala reposar durante 24 horas. Esto permite que el barro se hidrate uniformemente y expulse el aire atrapado en sus poros (notarás que salen pequeñas burbujas).
2. El truco del ajo (Sellado de poros)
Una vez que retires la pieza del agua y se haya secado superficialmente:
- Toma un diente de ajo pelado y pártelo a la mitad.
- Frota vigorosamente el ajo por toda la superficie exterior de la olla o pocillo, especialmente en la base y las paredes que no tienen vidriado (la parte que se siente rugosa).
- El ajo actúa como un sellador natural y resistente al calor que ayuda a prevenir grietas.
3. Sellado con jabón de pasta o cal (Opcional pero recomendado)
Algunos alfareros recomiendan frotar la base exterior con jabón de pasta amarillo (tipo Zote) o una mezcla espesa de cal con agua. Esto crea una capa protectora que evita que el fuego directo dañe el barro y facilita la limpieza posterior del hollín.
4. La prueba del vinagre (Seguridad alimentaria)
Dado que el barro verde utiliza un vidriado (esmalte), es vital asegurarse de que no desprenda plomo. El documento que mencionas sugiere:
- Llena la pieza con agua y un chorrito de vinagre blanco.
- Ponla a fuego bajo y deja que hierva durante unos 10 a 20 minutos.
- Deja enfriar y tira el líquido. Si el brillo del esmalte desaparece o la textura se siente rasposa, la pieza podría tener altos niveles de plomo y no debería usarse para cocinar o beber (solo para decoración).
5. Primer hervor
Finalmente, para terminar de asentar el barro:
- Llena la olla con agua limpia y ponla a hervir. Algunos agregan una cáscara de plátano o un poco de leche para terminar de sellar cualquier poro microscópico.
- Una vez que hierva, apaga el fuego, deja enfriar por completo y lava la pieza con normalidad.
Consejos adicionales:
Nunca pongas una olla de barro fría sobre el fuego intenso de inmediato; caliéntala gradualmente para evitar choques térmicos.
- Limpieza: Evita usar fibras metálicas que puedan rayar el esmalte verde; prefiere esponjas suaves o cepillos de cerdas naturales.
Con este procedimiento, tus piezas estarán listas para resaltar el sabor de tus platillos y bebidas con toda la tradición de la cocina mexicana.