Cuando se cocina con pescado, sobre todo cuando se adquiere entero, es muy común que los huesos que encontramos en este tipo de carne terminen directo en la basura. No obstante, aunque parece un simple desecho, en realidad es un ingrediente muy útil si sabes cómo aprovecharlo, y aquí te explicaremos cómo darle una segunda vida.
Aprovechar los huesos que se generan de la preparación de los pescados no solo te ayuda a reducir tus desperdicios, también te permite sacarle provecho a un ingrediente que ya compraste y utilizaste, así que es hacer rendir al máximo tu inversión. Además, los huesos y espinas del pescado están llenos de sabor y minerales que pueden ser muy valiosos para tus recetas y para otros elementos del hogar.
Con un poco de creatividad y los consejos que te vamos a dejar aquí, puedes transformar los huesos, las espinas y la cabeza del pescado en deliciosos caldos, bases para tus platillos, suplementos o incluso fertilizantes. Te explicamos qué necesitas hacer en cada caso para obtener de estos residuos un "tesoro" que no sabías que tenías.
Caldo de pescado
Esta es la forma más fácil de aprovechar los huesos y la cabeza del pescado. Puedes sofreírlos con verduras y especias y, una vez que estén bien dorados, agregar agua para que se cocine todo en este preparado. El líquido que resulta es una excelente base para sopas y estofados, pues tiene un sabor bastante rico y lo mejor de todo es que se puede utilizar directo o licuar todo el contenido de este preparado para lograr un fondo mucho más intenso.
Suplemento de calcio
Muchas personas suelen deshidratar completamente los huesos y espinas del pescado cuando ya no tienen carne; después se trituran y se obtiene un polvo fino. Se trata de un producto rico en calcio y minerales que se integra en pequeñas cantidades a la comida u otros alimentos como forma de complementar los nutrientes que obtenemos en el día a día. No obstante, recuerda que si quieres consumir cualquiera de estos productos, es importante que cuentes con la guía de un profesional de la salud para que te guíe en el uso correcto de los mismos.
Fertilizante
Así como los huesos están llenos de minerales que se pueden aprovechar fácilmente para complementar tu salud, estos también se pueden convertir en un abono excelente para estimular el desarrollo de las plantas. Al igual que con los suplementos, después de secar y deshidratar bien los huesos, se pueden triturar para obtener un polvo que se agrega al sustrato o suelo de tus plantas, fortaleciendo el crecimiento de las mismas gracias al calcio que puede aportar.
