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Día de la Tierra: 3 tips para cultivar tus alimentos en un huerto amigable con el ambiente

Producir tus propios alimentos puede ser de gran ayuda para reducir tu impacto y cuidar el planeta, pero debes de considerar un par de cosas para tener éxito.

Día de la Tierra: 3 tips para cultivar tus alimentos en un huerto amigable con el ambiente
Consejos que te servirán para crear tu huerto amigable con el ambiente Foto: Pexels / Ilustrativa

El 22 de abril es la fecha elegida por el mundo para conmemorar el Día de la Tierra, un evento en el que se busca concientizar sobre los desafíos que enfrenta nuestro planeta en materia de medio ambiente, conservación de fauna, uso de recursos, contaminación y más. Más que una efeméride que celebrar, este día nos sirve como un recordatorio de la interdependencia que tenemos con los ecosistemas y la necesidad de la humanidad por cambiar nuestros hábitos y dirigir los esfuerzos a la regeneración de los recursos naturales y el aprovechamiento sostenible de los mismos.

Con esto en mente, el cultivo en casa y otras prácticas de soberanía alimentaria cobran cada vez más una gran relevancia en diferentes comunidades alrededor del mundo. Optar por producir nuestros propios vegetales, frutas y más alimentos no solo nos garantiza ingredientes frescos en la mesa, también reduce drásticamente la huella de carbono que se suele generar con el transporte de alimentos o la producción y uso de empaques plásticos innecesarios.

No obstante, si quieres que tu huerto sea verdaderamente verde, tiene que regirse bajo ciertos principios de respeto biológico y uso correcto de los recursos que tienes a tu disposición; no solo es plantar por plantar. El objetivo debe ser crear un sistema que te permita aprovechar el espacio que tienes, imitando a la naturaleza en vez de forzar los recursos. Por eso, aquí te vamos a compartir tres consejos fundamentales que debes tener en mente si quieres iniciar este proyecto en casa para que salga bien y, además, sea sostenible con el tiempo y respetuoso con el medio ambiente.

Existen muchos factores a considerar para tener un huerto amigable con el ambiente. Foto: Pexels / Ilustrativa

Nutrición a través de compostaje

El desarrollo adecuado y la salud de cualquier cultivo depende, en gran medida, del suelo en donde crece. Por lo tanto, este elemento debe tratarse como si fuera un organismo vivo y parte del ecosistema de tu huerto en general, no solo como un soporte para las plantas. Por ello, en lugar de utilizar productos sintéticos que pueden afectar la composición de la tierra y contaminar el espacio, lo mejor es optar por un compostaje doméstico de residuos orgánicos. Si transformas todos los desechos de frutas, verduras y café que generes en tu hogar para obtener abono, realizas un ciclo cerrado de nutrientes en tu propia casa; así devuelves a la tierra la materia orgánica que tus plantas requieren para alimentarse de forma equilibrada y, por supuesto, natural.

Gestión eficiente del agua

Dado que el agua es el recurso más preciado del huerto y también del planeta, su uso debe ser consciente y amigable con el medio ambiente. Por eso, se recomienda implementar sistemas de riego por goteo o usar vasijas de barro enterradas para que la humedad llegue directamente a las raíces; estos sistemas nos permiten suministrar agua de forma eficiente, evitando la evaporación en exceso o el desperdicio de este recurso tan valioso. Además, otras prácticas como la recolección de agua de lluvia para el riego de cultivos resultan esenciales: nos ayudan a reducir el impacto de nuestro consumo sobre el suministro público y, al mismo tiempo, nos aseguramos de que las plantas reciban la cantidad de agua necesaria, pero sin cloro o sales añadidas.

Asociación y rotación de cultivos

Este tipo de prácticas te permiten mantener un control biológico y detallado sobre tus plantas y alimentos. Un huerto pensado de forma amigable con el entorno debe evitar el uso de pesticidas tóxicos y, aunque esto suene difícil, hay maneras de lograrlo de forma natural gracias a la biodiversidad planificada. Si juntamos, asociamos y cultivamos en conjunto diferentes especies en el huerto, podemos crear barreras naturales contra plagas y enfermedades. Por ejemplo, sembrar hierbas aromáticas como la albahaca junto a los tomates es una forma excelente de cuidar nuestros cultivos sin necesidad de productos químicos; algunas plantas actuarán como repelentes y otras atraerán polinizadores para la generación de frutos. La idea es crear un equilibrio biológico para que el huerto pueda desarrollarse y defenderse por sí solo, lo cual incluso ayuda a crear espacios seguros para insectos esenciales como las abejas, todo mientras produces alimentos frescos.

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