Huerto y jardín

Inicia tu cultivo de chiles de árbol con las piezas que tienes en casa y esta guía

Si quieres tener chiles de árbol frescos, intensos y deliciosos, siempre disponibles en casa, esta es tu señal para comenzar su cultivo.

Inicia tu cultivo de chiles de árbol con las piezas que tienes en casa y esta guía
Inicia con este cultivo fácilmente desde casa y sin gastar Foto: Pixabay / Ilustrativa

Cultivar tus propios alimentos en casa no es sólo una forma de ahorrar, puede convertirse en un pasatiempo bastante relajante y, sobre todo, gratificante. Y cuando se trata de la comida mexicana, hay un ingrediente que nunca sobra y que puedes hacer crecer fácilmente en tus espacios verdes: estamos hablando del chile de árbol, famoso por su intensidad y por ese toque especial que suele dar a los guisos y a las salsas.

Lo mejor de este tipo de cultivos es que no necesitas comprar semillas especiales, acudir a tiendas lejanas o invertir demasiado para empezar. Con esos chiles frescos que ya tienes en tu cocina puedes dar el primer paso para empezar a cultivar tu propia planta de chiles de árbol sin salir de casa y aprovechando al máximo los ingredientes que usas en tu día a día.

Además, al cultivar tus propios chiles no solo obtienes productos frescos, también te aseguras de que tus vegetales están libres de químicos y listos para usar cuando los necesites. Pues, además, la planta de chile de árbol tiene la particularidad de dar cosechas abundantes. Solo tienes que tener un poco de paciencia y brindarle los cuidados básicos para que tu cultivo pueda desarrollarse de manera fuerte y productiva.

Esta planta es muy fácil de cuidar y da cosechas abundantes. Foto: Pexels / Ilustrativa

Cómo cultivar chiles de árbol desde casa

Comienza extrayendo las semillas, puedes hacerlo a partir de chiles secos o chiles frescos. Solo ábrelos con cuidado, con ayuda de la punta de un cuchillo, y retira las semillas del interior, evitando lastimarlas. Déjalas secar unos días si están húmedas y después llévalas a una maceta pequeña o semillero, donde deberás colocarlas sobre el sustrato y cubrir con una capa ligera de tierra. Riega de forma constante y lleva al sol para que comiencen a germinar.

Una vez que las semillas hayan germinado, deberás colocarlas en la maceta donde crecerán de forma definitiva. Esta debe tener tierra suelta y bien drenada, además de colocarla en un lugar donde reciba buena luz de sol durante el día. Los riegos deberán ser moderados, evitando encharcar, pero procurando mantener el sustrato húmedo. Además, la temperatura también debe ser cálida, pues el frío puede afectar a la planta. Conforme crezca, puedes ir pasándola a una maceta más grande, pero lo ideal es dejarla en un sitio con suficiente espacio para que se desarrolle sin problemas.

Aproximadamente 90 días después de plantar tu semilla, la planta empezará a dar cosecha. Cuando observes que los chiles cambian de color y alcanzan su tamaño característico, podrás empezar a recogerlos. Se pueden cortar cuando tienen un color verde intenso o cuando ya están rojos y firmes; es en esta etapa cuando tienen un sabor más intenso y picante. Además, si sigues cuidando bien tu planta, esta seguirá produciendo cosecha por varias temporadas.

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