Limpieza

3 pasos clave en la limpieza de tu refrigerador que debes cuidar para evitar hongos y bacterias

No poner atención a estas zonas clave puede ocasionar que se generen microorganismos potencialmente dañinos para tu salud y la de tu familia.

3 pasos clave en la limpieza de tu refrigerador que debes cuidar para evitar hongos y bacterias
Elimina las bacterias y hongos de tu nevera Foto: Shutterstock / Pexels / Ilustrativa

Tener tu refrigerador limpio y mantenerlo de esta forma no solo es una cuestión de orden o estética, también afecta directamente a tu salud y a la de todos los involucrados en su uso. Al ser un lugar donde mantenemos almacenados nuestros alimentos, cualquier descuido o error en su utilización se puede convertir fácilmente en un foco de contaminación que afectará a la comida que consumimos día a día.

Factores como la humedad constante, los cambios de temperatura o los restos de comida sin atender pueden crear el espacio perfecto para que los hongos y las bacterias hagan su aparición, microorganismos que no siempre son visibles a simple vista, pero que alterarán el sabor de tus alimentos y crearán un riesgo de salud si se multiplican sin control.

Más allá de una limpieza de las partes evidentes dentro de tu refrigerador, es necesario que pongas atención a ciertos puntos clave de este electrodoméstico que muchas veces suelen pasar desapercibidos. Al cuidar estas áreas no solo mantenemos la higiene general de la nevera, también contribuimos a que nuestro equipo funcione de manera correcta por más tiempo.

No limpiar bien tu refrigerador puede terminar afectando tus alimentos. Foto: Pexels / Ilustrativa

Empaques y juntas

Uno de los espacios más importantes que debes cuidar a la hora de la limpieza son los empaques o juntas en las puertas, pues son los que suelen acumular mucha humedad y residuos de alimentos entre sus pliegues. Lo ideal es utilizar un paño húmedo con agua tibia y un poco de jabón neutro, asegurándote de limpiar cada rincón de la puerta y secando bien al final para evitar la acumulación de humedad, la formación de moho y mantener el sellado adecuado.

Motor y zona trasera

Aunque no está directamente relacionado con el contacto de los alimentos, el motor y la parte trasera de tu refrigerador acumulan polvo, lo que dificulta su funcionamiento y puede hacer que tu electrodoméstico trabaje de más. Esto eleva la temperatura interna y afecta la conservación, además de que representa un gasto de energía mayor. Para limpiar esta zona, asegúrate siempre de desconectar el refrigerador antes y retirar el polvo con un cepillo suave o un trapo seco.

Uniones, bandejas y soportes

Las uniones y las secciones de acoplamiento dentro del refrigerador, como los rieles, los bordes de las repisas o las esquinas, deben limpiarse con mucha atención. Es muy común que aquí se acumulen restos de líquidos o alimentos que no se eliminan con una limpieza superficial. Lo mejor es retirar los estantes y lavar estas zonas con agua y jabón, usando un cepillo o esponja pequeños para llegar a esas ranuras difíciles. No olvides secar completamente antes de armar las repisas para evitar la humedad acumulada.

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