La flor de Jamaica es un clásico de la cocina mexicana cuando se trata de aguas frescas, y es que elaborar la tradicional agua de Jamaica es muy sencillo, ya que solo necesitas esta flor seca, agua y un poco de azúcar. Así obtienes una bebida refrescante y natural, pero después de infusionar la preparación usualmente las flores de Jamaica terminan en la basura sin saber que este ingrediente tiene mucho potencial y se puede utilizar de formas diferentes.
Además de tener un sabor intenso y refrescante, la jamaica también es conocida por sus propiedades. Las infusiones que se elaboran con esta flor pueden aportar antioxidantes, ayudar a hidratarte, controlar los niveles de colesterol y presión arterial, favorecer la eliminación de líquidos, reducir la absorción de grasas y mejorar la digestión. Si se consumen con moderación, pueden formar parte de una alimentación equilibrada que ayudará a tu salud.
Las flores ya infusionadas pueden aprovecharse en muchas recetas. Tienen una textura suave y carnosa y un sabor con un toque ácido que las hace únicas. Así que reutilizarlas puede traerte grandes sorpresas si lo haces de la manera correcta. En esta ocasión te diremos tres formas diferentes en las que le puedes dar un segundo uso a este ingrediente para que así reduzcas su desperdicio y disfrutes de su sabor de maneras únicas.
Sustituto de carne
Aunque no lo creas, la jamaica puede utilizarse fácilmente como un sustituto de carne en algunas recetas, sobre todo en platos tradicionales. Una vez que han sido infusionadas, la textura carnosa de la jamaica puede adaptarse fácilmente a otros platillos con los condimentos adecuados. Por ejemplo, puedes preparar tinga de jamaica, tacos de jamaica y hasta incluirlas en ensaladas para que su sabor ácido resalte la frescura del resto de los ingredientes.
Golosina dulce
Otra manera de aprovechar las flores de Jamaica es convertirlas en una golosina dulce para el antojo ocasional. Estas son totalmente comestibles y puedes prepararlas como jamaica cristalizada. El proceso requiere cocinarlas en un jarabe de azúcar y después deshidratarlas. Así obtienes un snack bastante equilibrado entre lo ácido y lo dulce; es una preparación muy popular y que recuerda bastante a las frutas confitadas.
Mermelada de jamaica
Aunque infusionar por una segunda vez las flores de Jamaica puede darte un sabor menos intenso, estas flores aún conservan suficiente sabor para preparar una rica mermelada y además su elaboración es bastante sencilla. Usualmente solo se requiere agua, azúcar y las flores picadas para obtener una mezcla espesa con un sabor intenso. El resultado es una mermelada que puedes incorporar fácilmente en tus postres, panes, pasteles y demás.
