Limpieza

¿Cómo limpiar correctamente una parrilla de gas? Paso a paso para hacerlo de forma segura

Aunque pueden resultar muy prácticas, las parrillas portátiles o de mesa también requieren atención especial a la hora de la limpieza para funcionar correctamente.

¿Cómo limpiar correctamente una parrilla de gas? Paso a paso para hacerlo de forma segura
Te decimos cómo limpiar tu parrilla de mesa o portátil Foto: Shutterstock / Pexels / Ilustrativa

Tener una parrilla de gas portátil o de mesa puede resultar muy práctico. Incluso si tienes una estufa estándar en casa, estas son herramientas muy útiles para cocinar fuera del hogar. Puedes llevarlas contigo en viajes, días de campo o incluso reuniones al aire libre, y también pueden sacarte de un apuro si no tienes mucho espacio o cuando tu estufa presenta algún problema y necesitas una alternativa rápida con la que preparar tu comida.

Estas parrillas suelen funcionar con una conexión de gas independiente o con pequeñas latas de gas, así que su portabilidad es bastante sencilla y te permite utilizarla sin muchas complicaciones. Pero es precisamente su diseño compacto y que a menudo es desmontable lo que hace que la limpieza tenga que ser distinta a las parrillas empotradas o las que están integradas en la estufa.

Mantener limpia tu parrilla de gas no solo ayuda a que su funcionamiento no se vea interrumpido y aproveches el combustible de manera eficiente, también es un factor importante de seguridad, ya que la grasa acumulada o los restos de comida que se acumulan en los quemadores pueden llegar a afectar su funcionamiento, provocar acumulación de bacterias o dificultar la salida del gas. Por eso aquí te diremos cuál es el paso a paso para limpiarlas correctamente.

Lo ideal es que limpies tu parrilla después de cada uso para evitar la suciedad. Foto: Pexels / Ilustrativa

Prepara la parrilla

Lo primero que debes de hacer es dejar enfriar tu parrilla si la has estado utilizando recientemente. Antes de comenzar con la limpieza es fundamental que este utensilio esté completamente frío y, además, si utilizas cartuchos de gas o latas, lo ideal es que retires estos elementos para evitar cualquier fuga. De la misma manera, si es posible desconectarla del suministro de gas de forma segura, se recomienda hacerlo. Así podrás manipularla sin problema.

Desmonta y limpia

Con la parrilla fría es hora de retirar todos los elementos portátiles que puedas separar para que su limpieza sea más sencilla. En la mayoría de estos utensilios puedes quitar las rejillas, el quemador y hasta algunas bandejas internas donde se puede acumular la grasa. Estas piezas se pueden lavar con agua tibia, jabón y una esponja para eliminar los restos de grasa y alimentos. Si alguna presenta suciedad muy adherida, puedes dejarla en remojo unos minutos para así hacer de la limpieza algo más sencillo.

Limpia el interior y arma

El interior de la parrilla también es importante en su funcionamiento y necesitas mantenerlo libre para que este utensilio trabaje de la mejor manera. Con ayuda de un paño húmedo o papel de cocina, y teniendo mucho cuidado, retira cualquier residuo que haya quedado en la base o en el interior. Es importante que evites mojar directamente las conexiones o los conductos de gas para que no presenten problemas después de la limpieza. Deja que todo se seque completamente y arma de nuevo para que puedas utilizarla otra vez.

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