Consejos y Tips

Sigue estos consejos a la hora de comprar naranjas para que salgan jugosas y dulces

Si escoges correctamente tu fruta llevarás a casa naranjas llenas de jugo y con un sabor intenso y refrescante, solo sigue estos consejos para lograrlo.

Sigue estos consejos a la hora de comprar naranjas para que salgan jugosas y dulces
Ahorra y compra naranjas rendidoras y dulces con estos tips Foto: Pexels / Ilustrativa

Sin importar la temporada del año, las naranjas son de las frutas más consumidas gracias a que son muy versátiles y bastante refrescantes. Por supuesto, hay temporadas en donde podemos encontrarlas con una mejor calidad, pero afortunadamente se trata de ese tipo de productos que suelen estar disponibles durante varios meses a lo largo del año. Se pueden disfrutar solas, incorporar a recetas, preparar jugos y aprovecharlas en postres, así que se trata de un ingrediente muy popular.

Las naranjas no solo son una fruta deliciosa, también destacan mucho por sus beneficios y aportes a la salud. Pueden brindarte vitamina C, antioxidantes y fibra, además de ayudar a hidratarte. Todos estos nutrientes contribuyen al buen funcionamiento del cuerpo y por eso se trata de un alimento que siempre conviene tener a la mano. No obstante, a la hora de comprarlas es probable que te encuentres con el problema de siempre: algunas salen muy jugosas y dulces, mientras que otras pueden estar muy secas o demasiado ácidas.

Si has sufrido por este tipo de problemas cuando llevas naranjas a casa, no te preocupes. Afortunadamente hay algunos trucos sencillos que puedes poner en práctica y que te ayudarán a elegir mejor las piezas de naranja en el mercado o supermercado. Basta con observar ciertos detalles de la fruta, como el peso, la textura y la cáscara, para hacer una gran diferencia en tu compra, obteniendo naranjas dulces y jugosas en cada ocasión.

A menudo las naranjas de cáscara delgada suelen tener más jugo así que rinden más. Foto: Pexels / Ilustrativa

Peso

Si quieres escoger naranjas jugosas, lo primero en lo que debes fijarte es en el peso de la fruta. Una pieza que se siente pesada en relación a su tamaño suele tener una mayor concentración de jugo y es un gran indicador de la cantidad de líquido que podemos obtener a partir de ella. Gracias a que las naranjas suelen tener un tamaño manejable con una mano, puedes compararlas fácilmente tomando dos piezas al mismo tiempo y eligiendo las que se sientan más densas.

Textura

La cáscara de la naranja debe sentirse firme y sin golpes o magulladuras. Si notas alguna zona blanda, entonces lo mejor es evitar esa pieza, ya que posiblemente sufrió un golpe y su textura no será la misma. La piel suele tener un aspecto aceitoso y, si rascas ligeramente, deberás apreciar un aroma cítrico fresco e intenso. También procura hacer una presión ligera sobre la cáscara; así podrás sentir qué tan gruesa está la piel. Si la cáscara se resiste demasiado, entonces es probable que te encuentres ante una naranja con una cáscara bastante gruesa y, a menudo, estas son más ácidas.

Color

Aunque puede ser buena idea guiarte por el color, muchas veces también puede resultar contraproducente. Según la variedad de naranja que vayas a comprar, te encontrarás ante diferentes tonalidades y es posible confundirlas pensando que la fruta aún se encuentra verde cuando ya está bien madura. Por eso lo mejor es verificar que tengan un color uniforme y sin accidentes. Muchas personas suelen elegir aquellas naranjas que tienen pequeñas decoloraciones marrones o manchas pequeñas que no forman parte de algún golpe o rasguño, ya que se dice que estas manchas revelan un interior realmente dulce.

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