Ya se acerca el 14 de febrero y, para muchas personas, es importante renovar su energía y abrirse a nuevas oportunidades en el amor antes del día de San Valentín. Más allá de escenas románticas y regalos, existen diferentes prácticas y rituales tradicionales que pueden ayudarte, desde lo simbólico y espiritual, a marcar un nuevo inicio y dejar fuera de tu vida esas cargas emocionales que vienes arrastrando.
Entre los rituales más populares para este fin tenemos el baño de ruda. Esta planta ha sido asociada desde hace generaciones con la limpieza espiritual, el equilibrio emocional y la protección energética; por eso, a menudo es utilizada en rituales para alejar las malas vibras, las envidias y todo eso que no nos deja avanzar en nuestro día a día con armonía.
Al realizar este ritual antes de San Valentín, eliminamos todo lo negativo y abrimos espacio para que lleguen nuevas oportunidades a nuestra vida, incluido el amor. Gracias a los efectos de la ruda, este ritual es muy popular antes de fechas o momentos especiales en nuestra vida y lo mejor es que se trata de una práctica muy fácil que te permite prepararte energética y emocionalmente para el futuro.
Cómo hacer el baño de ruda
Llevar a cabo este ritual requiere una infusión concentrada de ruda. En una olla, coloca suficiente agua y agrega ruda fresca; deja hervir durante 10 minutos y retira del fuego. Después, deja que el agua se entibie un poco, ya que la utilizaremos para cubrir nuestra piel. Una vez que la infusión esté lista, agrega un puñado de sal y mezcla para disolver bien; la sal también es un elemento de protección en muchos rituales.
Con la infusión para el ritual ya preparada y con la temperatura adecuada, debes usarla para dejarla caer sobre tu piel del cuello para abajo, dejando que la mezcla repose por unos minutos. Después, enjuaga muy bien con agua limpia para retirar por completo la infusión. Este paso es muy importante para que no quede ningún residuo de la planta en tu piel, simbolizando que has dejado atrás todo eso que la ruda ayudó a eliminar.
Es necesario que este ritual se lleve a cabo por la noche y antes de dormir. Aprovecha el momento para relajarte y hacer introspección, visualizando cómo tu energía se renueva y el camino queda libre para nuevas oportunidades, siendo la hora del baño el momento ideal para realizar el ritual y descansar después. Antes de realizar esta práctica, es recomendable hacer una prueba en un espacio pequeño de tu piel para verificar que tu cuerpo no presenta reacciones adversas con la ruda.
