Si ya no puedes con las cucarachas y quieres evitar los químicos que venden en el mercado, aquí te traemos un remedio natural que puede ayudarte a deshacerte de ellas. No necesitas insecticidas caros ni técnicas raras, solo una planta que quizá ya tienes en casa: la menta.
Además del aroma, la menta contiene aceites esenciales como el mentol, que actúan como repelente natural. Este compuesto no solo espanta cucarachas, también funciona contra hormigas, mosquitos y otros insectos comunes en el hogar. El olor fuerte de algunas hieras aromáticas como la menta interfiere con los sentidos de estos insectos y los obliga a buscar otro lugar para esconderse.
Así que si estás buscando una solución natural, fácil y efectiva, sigue leyendo, porque aquí te explicamos cómo usar la menta para decirle adiós a estos visitantes no deseados. No tienes que preocuparte por intoxicaciones o efectos secundarios, y puedes usarla en cualquier rincón de la casa.

Cómo usar la menta para alejar cucarachas
Aquí te van las formas más prácticas de aprovechar esta planta:
- Menta fresca en rincones: Coloca ramitas de menta fresca en los lugares donde más ves cucarachas: cerca del fregadero, detrás del refrigerador, en las alacenas o debajo del lavabo. Cámbialas cada cinco días para mantener su efecto.
- Spray con aceite esencial: Si tienes aceite esencial de menta, mézclalo con agua (unas 10 gotas por cada taza) y rocía con un atomizador los puntos clave de tu casa. Hazlo en ventanas, puertas, esquinas y zócalos.
- Infusión concentrada: Hierve un puñado de hojas de menta en agua, deja enfriar, cuela y pon el líquido en una botella con atomizador. Rocía como si fuera un aromatizante, pero directo en las zonas donde se ocultan las cucarachas.
- Menta seca en bolsitas: También puedes secar hojas de menta y meterlas en bolsitas pequeñas de tela. Colócalas en cajones, closets o despensas. No solo mantendrás lejos a las cucarachas, también dejarás un olor fresco en tus cosas.