Tips de compra

3 tips para aprender a leer las etiquetas de los alimentos que compras en el supermercado

Descubre 3 tips clave para entender las etiquetas de los alimentos, elegir opciones saludables y evitar productos con exceso de azúcar, sodio o aditivos

3 tips para aprender a leer las etiquetas de los alimentos que compras en el supermercado
Checa estos 3 consejos para aprender a leer las etiquetas de alimentos del supermercado Foto: Pexels / Pixabay

Cada vez más personas buscan llevar una alimentación saludable, pero entender la información en las etiquetas de los productos puede ser un desafío. Entre términos técnicos y cifras aparentemente confusas, elegir la mejor opción en el supermercado no siempre es sencillo. Sin embargo, aprender a interpretar esta información es clave para tomar decisiones informadas sobre lo que consumimos.

Las etiquetas de los alimentos brindan detalles sobre su contenido nutricional, ingredientes y aditivos, lo que permite identificar productos más saludables y evitar aquellos con exceso de grasas, azúcares o sodio. A pesar de su importancia, muchas personas desconocen cómo leerlas correctamente o pasan por alto información relevante. Con algunos consejos prácticos, es posible aprovechar estos datos y mejorar la calidad de la alimentación.

Si bien cada país tiene regulaciones específicas sobre el etiquetado de los alimentos, hay aspectos universales que todos podemos revisar. Desde la lista de ingredientes hasta la cantidad de porciones por envase, saber interpretar estos elementos nos ayuda a evitar productos engañosos y seleccionar opciones más nutritivas. Aquí te compartimos tres consejos clave para entender mejor lo que compras.

Foto: Pexels

1. Revisa la lista de ingredientes

Los ingredientes están ordenados de mayor a menor cantidad dentro del producto. Si los primeros en la lista son azúcares, aceites refinados o aditivos artificiales, es probable que no sea la opción más saludable. Opta por productos con ingredientes naturales y evita aquellos con nombres difíciles de pronunciar, ya que suelen ser químicos o conservantes artificiales.

2. Fíjate en las porciones y valores nutricionales

El contenido nutricional se expresa por porción, pero es importante revisar cuántas porciones tiene el envase completo. Algunos productos pueden parecer bajos en calorías o azúcares, pero al consumir varias porciones, el aporte se incrementa significativamente. Presta atención a la cantidad de grasas saturadas, sodio y azúcares añadidos para elegir opciones más equilibradas.

No te dejes engañar por la publicidad, términos como "light", "natural" o "sin azúcar añadido" pueden ser engañosos si no se revisa la etiqueta con detalle. Un producto "light" puede tener menos calorías, pero más aditivos o sodio para compensar el sabor. "Sin azúcar añadido" no significa que sea libre de azúcar, ya que puede contener edulcorantes o azúcares naturales en altas cantidades. Leer la información completa es clave para evitar confusiones.

Foto: Pexels

3. Fecha de caducidad y/o consumo preferente

Los alimentos perecederos siempre deben informar el periodo de tiempo recomendado para su consumo. Algunos alimentos deben incluir también el periodo de vida del producto después de abierto.  Si encuentras un alimento preenvasado que no incluye la fecha de caducidad, lo mejor es no consumirlo.

Mucho ojo, la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente no es lo mismo. Si bien para algunas personas tienen el mismo significado, en realidad son diferentes. Es importante saber en qué consiste esta información antes de adquirir algún alimento o bebida. Las fechas de consumo preferente suelen ocurrir con alimentos con una vida útil más larga, además que, indican cuándo la calidad de un producto comienza a deteriorarse. Mientras que, las fechas de caducidad indican cuándo un producto ya no es apto para el consumo.

La fecha de consumo preferente aparece en una amplia variedad de alimentos refrigerados, congelados, desecados (pasta, arroz, entre otros), enlatados y otros alimentos (aceite vegetal, chocolate, entre otros). Por otro lado, la fecha de caducidad aparece en alimentos muy perecederos, como pescado fresco, carne picada fresca, entre otros.

Foto: Pexels

Aprender a interpretar las etiquetas de los alimentos es una herramienta fundamental para mejorar la alimentación y evitar productos poco saludables. Con estos 3 tips, podrás tomar decisiones más informadas en el supermercado y cuidar tu bienestar. La clave está en desarrollar el hábito de revisar los ingredientes, analizar las porciones y no dejarse llevar por la mercadotecnia. ¡Haz de la lectura de etiquetas un aliado para tu salud!

Temas