Los últimos meses del año son vitales si tienes un huerto o un jardín en casa para asegurar la salud del mismo. Noviembre es la temporada perfecta para dejar todo listo antes de que llegue el invierno, y para ello hay algunas tareas a las que deberás poner especial atención a la hora de darle mantenimiento a tus plantas y árboles frutales. Aquí te decimos cuáles son estas actividades y cómo llevarlas a cabo correctamente.
Durante esta época las temperaturas comenzarán a bajar, y eso trae consigo problemas para tus cultivos y árboles frutales, ya que necesitarán más atención para resistir el frío sin sufrir daños. Preparar el huerto no solo ayuda a mantener tus plantas sanas, también garantiza que la próxima temporada van a crecer correctamente y no tendrán problemas para ofrecer sus cosechas. Afortunadamente, los cuidados que debes aplicar son bastante sencillos.
A través de pequeñas tareas como ajustar el riego, proteger las raíces o podas estratégicas, puedes hacer una gran diferencia entre un huerto sano que sobrevive el invierno y uno que sufre daños. Así que, si tienes árboles frutales, cultivos perennes y plantas sensibles al clima, este es el momento perfecto para darles mantenimiento y asegurarte de que lleguen fuertes a la próxima estación del año.
Podar y dividir
Antes de que lleguen las temperaturas bajas, dedica un tiempo a podar tus árboles y cultivos, así como a dividir tus plantas si tienes diferentes cultivos compartiendo un mismo espacio o maceta. Separarlos ahora les va a dar aire y nutrientes para crecer correctamente. Además, las podas de limpieza y de formación son necesarias antes de que llegue el invierno. Elimina ramas secas, débiles o mal orientadas para que así tu árbol crezca con más fuerza los próximos meses.
Protege tus plantas y troncos
Las plantas que sean más sensibles al frío y los árboles jóvenes van a necesitar abrigo extra durante el invierno, sobre todo si vives en zonas donde las temperaturas bajan bastante en estas fechas. Puedes cubrirlos con telas antihelada o materiales porosos que permitan el paso del aire para que la planta respire, pero que retengan el calor suficiente para evitar los daños por las bajas temperaturas, sobre todo si tus cultivos están expuestos al viento.
Ajusta el riego y cuida la tierra
Noviembre es el mes en el que reducir la cantidad de agua en el riego se vuelve muy importante, esto para evitar que la tierra se mantenga demasiado húmeda y le afecte el frío. El exceso de humedad combinado con las bajas temperaturas puede llegar a dañar tus raíces, por eso también es ideal aplicar mantillos o coberturas orgánicas para ayudar a conservar la temperatura y proteger tus plantas del cambio brusco en el clima.
