A todos nos ha pasado alguna vez que se nos va un poco la mano con la sal. Al probar tu platillo te das cuenta de que está demasiado salado y ya no hay manera de arreglarlo… o eso es lo que pensamos. Antes de creer que todo está perdido, existen muchos trucos de cocina que puedes poner en práctica y que te ayudarán a rescatar la comida sin tener que empezar desde cero. Aquí te explicamos cuáles son para que puedas utilizarlos cuando los necesites.
Muchas veces la solución es más sencilla de lo que crees, solo necesitas un poco de creatividad y algunos ingredientes básicos para equilibrar de nuevo el sabor en tus preparaciones. Quitarle lo salado depende del tipo de platillo que estés cocinando, pues no es lo mismo arreglar una sopa que una salsa espesa, pero con el consejo correcto puedes lograrlo sin problema.
Con los tips que te vamos a dejar aquí podrás corregir esos accidentes en tu cocina y lograr que los platos recuperen el equilibrio sin desperdiciar ingredientes ni tener que rehacer toda la preparación desde cero. Aquí te vamos a decir cómo hacerlo y qué consejo puedes aplicar en cada caso para que, ya sea un caldo, un guisado o incluso ingredientes cocidos, puedan recuperar su sabor balanceado de forma sencilla.
Sopas o caldos
Cuando el exceso de sal está en una preparación líquida y bastante acuosa, el truco efectivo es agregar una o dos papas peladas y cortadas. Al cocinarlas directamente en el caldo, la papa puede llegar a absorber parte de la sal y el sabor general quedará suavizado. Después de unos minutos las puedes retirar y vas a notar cómo tu sopa queda mucho más balanceada. Solo toma en cuenta que este mismo truco no va a aplicar a salsas que estén demasiado espesas o guisados complejos.
Carnes y verduras cocidas en agua
Hay algunos ingredientes como la carne de pollo, la carne de res o las verduras que llegan a pasarse de sal durante la cocción. Para arreglarlo, solo debes sacarlos del agua y enjuagarlos ligeramente con un poco de agua limpia. Después colócalos de nuevo en una olla y agrega agua para cubrirlos. Cocínalos por unos minutos evitando dejarlos por mucho tiempo para que no pierdan textura. Así puedes eliminar parte del exceso de sal que hay en el exterior de tus alimentos.
Salsas o guisados espesos
Si tu salsa o guisado ha quedado salado y agregar agua no es una opción porque puede restar sabor a la preparación, una buena alternativa es preparar una porción nueva y pequeña de la base original, esta vez sin sal, y mezclarla con la parte salada. De esta forma, el sabor salado se va a diluir sin afectar la intensidad del platillo, la textura del mismo o el resto de sabores en la preparación. Así puedes salvar salsas, adobos y caldos concentrados.
