Tener plantas aromáticas en tu casa no solo le da un toque verde, fresco y natural a tus espacios, también es una forma muy práctica de mantener a la mano esos ingredientes llenos de aroma y sabor que transforman tus platos en algo único. Lo mejor de todo es que no necesitas un gran jardín para cultivarlas; puedes tenerlas en maceta e incluso colocarlas dentro de la cocina si cuentas con poco espacio.
Estas plantas son perfectas para espacios reducidos, se adaptan muy bien a todo tipo de lugares y crecen sin problema en maceta. Así puedes moverlas fácilmente según la luz que necesitan recibir o llevarlas ahí donde puedan estar sin estorbar el funcionamiento de tu cocina. Por ejemplo, son ideales para colocar en repisas cerca de ventanas o en cualquier rincón iluminado donde tengas un poco de espacio libre.
Además de ser un gran elemento de decoración, al cultivarlas cerca y dentro de tu hogar te permitirán tener hojas frescas llenas de sabor y aroma siempre a la mano para tus recetas. Con unos cuantos cuidados básicos puedes cultivarlas todo el año y disfrutar de ese toque único que aportan cuando más las necesites. Aquí te decimos qué plantas son y qué es lo que necesitas para que crezcan sin problema y se mantengan en buen estado.
Orégano
Se trata de una planta muy resistente y, por lo tanto, se puede adaptar perfectamente a cualquier lugar. Crece bien en maceta y solo necesitas un recipiente con buen drenaje, tierra ligera y al menos unas horas de sol directo al día. Riega cuando el sustrato esté seco y evita el encharcamiento; así crecerá de manera frondosa. Poda las puntas de la planta de vez en cuando y estimularás aún más su desarrollo.
Romero
Esta planta crece sin control cuando se encuentra en espacios amplios, pero al tenerla en lugares pequeños puedes manejarla mejor y no requiere muchos cuidados. Solo necesita un recipiente mediano con sustrato suelto y ligeramente arenoso para no retener demasiada humedad. Colócalo donde reciba una buena cantidad de luz natural y evita la humedad excesiva para no dañar las raíces.
Tomillo
Una planta llena de aroma y sabor que puedes cultivar fácilmente en un lugar donde reciba buena luz de sol. Le gusta mucho la luz directa y el riego que necesita es bastante ligero, solo cuando veas la tierra de tu maceta completamente seca. Poda tu tomillo de vez en cuando para mantenerlo compacto y estimular el crecimiento de nuevas hojas. Las partes que retires las puedes secar para utilizarlas en tu cocina y dar sabor a un sinfín de preparaciones.
