Huerto y jardín

Si tienes árboles frutales expuestos al clima aplica estos trucos para cuidarlos del frío

Cuidar tus árboles del frío del otoño y el invierno es crucial para que lleguen a la próxima temporada saludables, aquí te damos consejos para lograrlo con éxito.

Si tienes árboles frutales expuestos al clima aplica estos trucos para cuidarlos del frío
Tus árboles también pueden sufrir en otoño e invierno por el frío Foto: Pexels / Pixabay / Ilustrativa

Los árboles frutales son un cultivo muy fácil de mantener, por eso es bastante común tenerlos en casa, ya sea en una maceta, en el patio afuera del hogar o incluso en un jardín o un huerto pequeño. Pero cuando llegan las bajas temperaturas típicas del otoño y el invierno, el clima puede jugar mucho en contra de este tipo de plantas, afectando su crecimiento e incluso dañando sus ramas o raíces. Por eso, si tus árboles están expuestos al clima, tenemos los consejos perfectos para ti.

El frío puede provocar que la fruta de tus árboles no se desarrolle correctamente y que el árbol se debilite. Las heladas tempranas pueden quemar las hojas, las flores o los frutos que aún no están listos para ser cosechados. Todos estos detalles muchas veces pasan desapercibidos, pero hacen una gran diferencia en la salud del árbol y en el rendimiento de la producción de fruta.

Por eso es tan importante proteger tus árboles del frío. La buena noticia es que no necesitas ser un experto en jardinería para hacerlo. Con algunos cuidados muy simples y prácticos puedes asegurarte de que tus árboles frutales lleguen con buena salud a la primavera y continúen dando fruta de forma adecuada con cada temporada. Aquí te decimos qué es lo que tienes que hacer.

La hojas secas funcionan perfecto para cubrir tus árboles. Foto: Pexels / Ilustrativa

Cómo cuidar árboles frutales del frío

Entre los trucos más efectivos que puedes aplicar para proteger tus árboles del frío es cubrir la base con acolchado o mulch. Este tipo de elementos ayuda a mantener la temperatura de la tierra estable, protege las raíces del frío extremo y ayuda a conservar la humedad de forma correcta. Puedes hacerlo con hojas secas, paja o incluso corteza de madera troceada, todos estos elementos funcionan de maravilla.

También puedes utilizar telas antihelada o mantas ligeras. Estas ayudan a cubrir las ramas jóvenes y, gracias al modo en el que están hechas, permiten que el árbol respire y el aire circule, resguardando de las bajas temperaturas que suelen aparecer durante la noche. Solo recuerda que lo ideal es retirarlas por la mañana para que el árbol pueda recibir suficiente luz de sol a lo largo del día.

Por último, pero no menos importante, deberás modificar el riego de tus árboles. El suelo ligeramente húmedo puede retener mejor el calor en la tierra, pero si te excedes, el encharcamiento de agua puede llegar a dañar las raíces y, con el frío, el efecto será aún más notorio, sobre todo si vives en una zona donde las temperaturas bajan radicalmente. Por ello, lo mejor es hacer un riego ligero y espaciado para que tus árboles sigan nutriéndose, pero sin dañarlos.

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