Huerto

Esta guía te ayudará a trasplantar tu árbol de limonero con éxito y sin dificultad

Sigue estos consejos y podrás realizar el trasplante de tu árbol de limones con éxito.
domingo, 7 de abril de 2024 · 09:45

Ya sea que tengas un limonero listo para cambiar de maceta o quieras trasplantar este árbol directamente a la tierra de tu huerto o jardín, existen una serie de consejos que debes tener en cuenta para mover el árbol correctamente, sin dañarlo ni poner en riesgo su salud. Aquí te explicaremos cuáles son esos pasos y cómo debes hacerlos para tener éxito en esta tarea.

Alista antes el sitio donde colocarás tu limonero

Lo primero que debes tener en cuenta es que, antes de empezar con el trasplante, el nuevo sitio donde vas a colocar tu limonero debe estar listo para recibirlo. Es decir, ya debes tener la nueva maceta o el sitio donde estará tu limonero elegido y preparado para que coloques el árbol en su lugar. Este espacio deberá tener el tamaño adecuado y contar con las condiciones necesarias para que el limonero pueda seguir desarrollándose correctamente.

Elige el sustrato y la profundidad correctas para el árbol

En cuanto al sustrato, te recomendamos colocar una capa de drenaje en el fondo de la base para evitar el encharcamiento por exceso de agua. Este espacio también debe tener la profundidad adecuada para poder contener las raíces de tu limonero sin problema. Si no estás seguro de qué tan profundo debe ser el nuevo espacio de tu limonero, puedes excavar o agregar tierra a tu maceta y luego ajustar la profundidad una vez que hayas observado bien las raíces de tu árbol.

¿Cómo llevar a cabo el trasplante del limonero?

Puedes comenzar el trasplante de tu árbol saltando la tierra que hay alrededor de tu limonero. Esto lo puedes hacer con herramientas especiales para jardinería, cuidando siempre de no dañar el tronco o las raíces de la planta, ya que de lo contrario podemos ocasionar daños que pueden terminar dañando al limonero de forma irremediable. Para ello, puedes ayudarte mojando la tierra y elementos como palas y rastrillos.

Una vez que tengas tu limonero fuera, puedes enjuagar las raíces para eliminar el sustrato anterior y recortar las raíces dañadas o que sean demasiado largas para el nuevo lugar, cuidando no recortar de más, ya que estos elementos son los que la planta utiliza para absorber los nutrientes del sustrato. Coloca el limón en su lugar y ve afianzándolo, ayudándote de sustrato suelto para dejar el árbol vertical.

Evita realizar este proceso su tu árbol esta floreciendo o dando frutos. Foto: Pexels / 
Raimond Klavins

Realiza el trasplante en la época y momento adecuado

Una vez que tu árbol esté en su lugar, bien posicionado y con suficiente sustrato para sostenerse correctamente, puedes aplicar un riego ligero para que tu limonero termine de asentarse. Aunque este proceso es bastante sencillo, recuerda que debes realizarlo en la temporada correcta. Lo mejor es hacerlo a mediados de la primavera y el otoño, debido a la temperatura, pero cuidando siempre de hacer este paso por la mañana y nunca durante la floración o fructificación.