Tips de comida

Guía básica para aprender a limpiar correctamente la pechuga de pollo y quitarle la piel, sangre y grasa

Sigue estas sencillas recomendaciones para limpiar de forma fácil las pechugas de pollo
miércoles, 17 de abril de 2024 · 19:25

El pollo es una proteína de gran consumo, con este tipo de carne se pueden preparar innumerables recetas. Por ello es importante tener en claro los pasos básicos para limpiarlo correctamente sin poner en riesgo tu salud y así replicar exquisitos platillos.

Las pechugas de pollo son quizá las piezas que más solemos ocupar cuando se trata de preparaciones sencillas y rápidas. Basta con ir a la pollería y pedir milanesas de pollo para realizar empanizados o pechugas rellenas, por mencionar algunas opciones.

Sin embargo, en muchas ocasiones adquirimos pechugas de pollo enteras para otro tipo de recetas, por lo que la primera recomendación es no lavarlo, ya que al realizar esta práctica se corre el riesgo de contaminar las superficies y otros alimentos. Al lavar el pollo se pueden se puede propagar la bacteria campylobacter por toda tu cocina y esta pueden causar enfermedades.

Foto: Pixabay/manfredrichter

Cómo se debe limpiar las pechugas de pollo

Entonces, si no se debe lavar el pollo, ¿cuál es la forma correcta de retirar la piel, la grasa y la sangre de la carne de pollo? Para limpiar las pechugas de pollo debes considerar algunos aspectos básicos para no contaminar los alimentos y otras áreas de tu cocina. Lo primero que tendrás que hacer es lavar tus manos antes de manipular cualquier alimento.

Mantén una superficie aseada. Al momento de manipular los alimentos debes asegurarte de que las superficies estén limpias, se recomienda tener una tabla específica para cortes de carnes blancas como el pollo o el pavo.

Limpieza de carne. Ahora bien, coloca la pechuga de pollo sobre la tabla limpia y usa una servilleta de papel absorbente para remover los restos de sangre.

Retira la piel. El siguiente paso será levantar ligeramente la piel del pollo, en muchas ocasiones es muy fácil removerla solo con ayuda de tus manos. En caso de que no sea así, puedes apoyarte usando un cuchillo filoso, levanta la piel y realiza cortes sutiles y remueve. Con el mismo cuchillo retira cuidadosamente la grasa, tata de mantener los restos de carne en una zona donde no pueda contaminar otras superficies.

Después de manipular este tipo de carne debes de lavar muy bien tus manos y desinfectar los utensilios que hayas ocupado, así como las superficies. En este enlace te damos algunos tips para cocinar el pollo de forma segura.