Huerto urbano

Descubre 2 fertilizantes perfectos para el engorde de una planta de tomates y hacer que explote de frutos

Prepara un par de fertilizantes orgánicos y caseros para que la planta de tomates explote de frutos
miércoles, 17 de abril de 2024 · 14:06

El engorde de una planta de tomates es un proceso completamente natural que se realiza cuando la variedad ha madurado lo suficiente (generalmente ocurre después de 4 a 6 meses después de su siembra) para rendir los primeros frutos y obtener una excelente cosecha. Sin embargo, si se desea incentivar la producción masiva de jitomates, un par de fertilizantes es la mejor alternativa para lograrlo.

Fertilizantes para engorde de tomate

La principal característica de estos productos es que deben contener una buena cantidad de potasio y calcio, pues ambos minerales contribuyen al cuajado, crecimiento y desarrollo de los frutos. Además, se trata de un cuidado básico que requerirá aproximadamente cada 6 meses, especialmente durante la época de floración que se da al comenzar la primavera y con la llegada del verano.

Para lograr el engorde de una planta de tomates necesitas conocer dos opciones de fertilizantes caseros y perfectos que ayudarán a agregar ese par de nutrientes de forma natural y por ende, contribuir a su floración o desarrollo de frutos grandes y jugosos. 

Tomates del huerto
Tomates del huerto
FOTO: Shutterstock

Qué fertilizantes orgánicos sirven para la planta de tomates 

Lo mejor de este par de opciones es que están creadas con un solo desecho orgánico de la cocina, así que podrás nutrir este cultivo tan importante del huerto urbano mientras le das una segunda vida a este tipo de residuos.

1.-  Fertilizante con cáscaras de plátano

Para crear esta solución debes hervir de 3 a 6 cáscaras de plátano en un litro de agua, después de que entró a punto de ebullición, apaga el fuego y deja reposar completamente hasta que enfríe. Licúa toda la preparación y cuando tengas una consistencia homogénea, agrega en una cubeta para mezclar con medio litro de agua, vierte como agua de riego sobre la tierra del cultivo sin encharcar.

Esa preparación es rica en potasio y en pequeñas cantidades también agrega calcio, así que contribuirá a que el cultivo comience a rendir frutos mucho más grandes y con una apariencia perfecta para tener una cosecha totalmente saludable sin aplicar productos químicos. 

Las cáscaras de plátano son un excelente fertilizante
Las cáscaras de plátano son un excelente fertilizante
FOTO: Pixabay

2.- Fertilizante líquido con cascarones de huevo 

Junta aproximadamente cuatro cascarones de huevo y enjuágalos perfectamente con un poco de agua para retirar el residuo de la yema o clara, coloca en el sol durante aproximadamente 6 horas para que comiencen a tener una textura dura y su cáscara tenga cierta firmeza.

Después de este tiempo, deberás licuar con medio litro de agua y diluir con otro medio litro de agua en una cubeta para aplicar como agua de riego sobre el cultivo. Procura que este paso se lleve a cabo cuando los rayos de sol no se encuentren presentes sobre el cultivo, pues recuerda que el riego de estas variedades siempre debe de llevarse a cabo durante las mañanas o tardes.

Este par de fertilizantes tendrán esos dos nutrientes esenciales para que el engorde de tomates se lleva a cabo de manera exitosa y como resultado se obtengan frutos mucho más grandes de lo normal con el mismo sabor y textura de siempre, además de que esa planta se mantendrá mucho más fuerte para que sea capaz de rendir futuras cosechas.