Si sueles comprar tu despensa en el mercado local, sabes que hay muchos productos frescos como frutas y verduras, además de varios elementos de la canasta básica, que han presentado incrementos en su costo en las últimas semanas. Estas variaciones de precio no solo impactan directamente tu presupuesto, también provocan cambios en tu alimentación y en tus actividades diarias.
Entre los productos que últimamente han mostrado una diferencia considerable tenemos al plátano, una de las frutas más consumidas en el país gracias a su perfil nutricional y a la versatilidad con la que lo usamos en la cocina mexicana. No obstante, es importante aclarar que el precio del plátano puede variar mucho dependiendo de la región en donde se compre, el punto de venta y, por supuesto, el tipo de plátano que estés adquiriendo.
De acuerdo con información difundida en los meses recientes por la Procuraduría Federal del Consumidor, entre las principales razones detrás de la subida de precios y las diferencias del costo en el kilo de plátano a lo largo del país están factores como la distancia entre las zonas productoras y los puntos de consumo finales, los costos de distribución, almacenamiento y la comercialización de este producto. Incluso la oferta disponible en cada región puede influir significativamente en el valor final que encuentras en el mercado.
Cómo hacer rendir el plátano para aprovechar mejor su precio
Aunque el precio es muy importante a la hora de comprar productos frescos como el plátano, también es muy importante que pongas atención a las características de la fruta antes de llevarla a casa. Una buena forma de elegir piezas adecuadas para el hogar consiste en escoger plátanos ligeramente verdes y otros más maduros. Así, la fruta podrá ir alcanzando su mejor punto conforme pasan los días de la semana; los plátanos más maduros se consumen pronto y los verdes estarán listos cuando los necesites.
También es recomendable almacenarlos correctamente para evitar que maduren demasiado antes de tiempo o que incluso se echen a perder. Lo ideal es colocarlos en un lugar fresco y seco que esté alejado de la luz solar directa. Al mantener esta fruta a temperatura ambiente conservamos mejor su textura y sabor, y si quieres conservarlos por más tiempo una vez que han alcanzado su punto de maduración deseado, entonces lo mejor es llevarlos a refrigeración.
Si compraste más plátano del que vas a consumir en poco tiempo, una buena alternativa es congelar la fruta para aprovecharla después. Esto es especialmente práctico cuando se planea hacer licuados, batidos o repostería con plátano, ya que se puede integrar muy fácilmente congelado o aprovechar su textura suave una vez que se descongela. Para este proceso basta con retirar la cáscara, cortarlo en trozos pequeños y guardar en bolsas o recipientes herméticos para después llevarlo a congelar.
