Los tacos son uno de los platillos más representativos de México, pero su popularidad ha cruzado fronteras de formas inesperadas. Uno de los casos más curiosos que ha surgido recientemente es el de Noruega, donde este alimento se ha convertido en toda una tradición semanal. Aunque podría parecer sorprendente, este país europeo no solo adoptó los tacos, sino que los integró a su cultura de una manera única.
Hoy en día, Noruega es considerado el segundo país que más consume tacos después de México, un fenómeno que ha llamado la atención en todo el mundo. Lo más interesante es que esta afición no surgió por casualidad, sino por una combinación de marketing, hábitos sociales y adaptación culinaria que transformaron a los tacos en un símbolo del inicio del fin de semana. Asimismo, en Noruega existe una tradición conocida como “tacofredag” o “viernes de tacos”, en la que las familias se reúnen cada semana para preparar y comer este platillo.
Esta costumbre comenzó a popularizarse en la década de 1990, cuando supermercados empezaron a vender productos tex-mex como tortillas, salsas y sazonadores. El concepto encajó perfectamente con el estilo de vida noruego, donde los viernes suelen ser momentos para relajarse en casa después de la semana laboral. Los tacos, al ser fáciles de preparar y compartir, se convirtieron en la opción ideal para los noruegos.
Un taco muy diferente al mexicano
De acuerdo con un video publicado por la cuenta de Instagram de la Embajada de Noruega en México, en el que aparece Dag Nylander, el embajador noruego muestra cómo los tacos se han integrado a la vida cotidiana en ese país, aunque con una versión muy distinta a la mexicana. En lugar de tortillas de maíz, los noruegos suelen utilizar tortillas fritas, tostadas cuadradas o incluso “taco shells”.
Estos tacos se preparan con ingredientes como aguacate, pepino, granos de elote enlatado, guacamole preparado, carne molida, jitomate, salsas poco picantes, jalapeños suaves, además de crema y queso rallado. Esta adaptación responde a los gustos locales y a la influencia de la comida tex-mex, que fue la puerta de entrada del platillo en Europa, convirtiéndolo en una opción práctica y versátil para el día a día.
De hecho, se estima que muchas familias noruegas consumen tacos al menos una vez por semana, reforzando su lugar como una tradición nacional. Más allá de la comida, el llamado “viernes de tacos” se ha convertido en un momento de convivencia, donde amigos y familiares se reúnen para compartir y cerrar la semana de forma relajada, demostrando cómo un platillo mexicano puede adaptarse y conquistar culturas tan lejanas.
