Tendencias

¿Por qué el pollo es amarillo en México? Te decimos de donde viene su color y si es seguro comerlo

Existen muchos mitos al rededor del color amarillo en la carne cruda de pollo pero la realidad es mucho más sorprendente y bastante curiosa, aquí te explicamos.

¿Por qué el pollo es amarillo en México? Te decimos de donde viene su color y si es seguro comerlo
Esta es la razón del color amarillo en el pollo Foto: Shutterstock / Ilustrativa

Ver pollo crudo con la piel amarilla es de lo más común en México. Este es el color que usualmente asociamos a la carne de las aves de forma natural, pero para muchas personas en otras regiones suele generar dudas, y es que el amarillo no es el color que se suele observar en la carne del pollo crudo en otras partes del mundo. Incluso en México existen muchos mitos falsos acerca de por qué la carne tiene este color, y aquí te lo explicaremos.

Durante años han circulado distintos mitos sobre la carne cruda del pollo amarillo. Se dice que este color se debe a que el pollo está pintado para ocultar la falta de frescura o que incluso se han usado hormonas especiales para alterar su crecimiento, pero ninguno de estos es cierto. El color no tiene nada que ver con prácticas dudosas, sino con elementos completamente naturales.

La crianza y la alimentación de las aves durante su desarrollo resultan claves para obtener este color que se presenta en la piel de forma natural. Ese tono dorado tan característico que podemos ver en la piel de los pollos en supermercados y pollerías tiene un origen bastante sencillo y lógico, y es que se debe a los pigmentos naturales presentes en la dieta que se le suministra a los pollos mientras estos crecen.

En muchos países es muy común ver carne de pollo blanca. Foto: Shutterstock / Ilustrativa

¿Por qué el pollo es amarillo en México?

El responsable del color amarillo en la carne son los ingredientes con los que se alimenta a estos animales. Mientras los pollos se desarrollan consumen dietas ricas en maíz y piensos con extractos naturales de cempasúchil o caléndula. El color natural de estos alimentos se deposita en la grasa y en la piel de los pollos, dándole el tono amarillo tan característico que solemos observar. No es pintura ni manipulación, es solo pigmentación natural que obtienen a través de los alimentos.

Pero además de los carotenoides que se obtienen de la comida, también el proceso de limpieza del pollo una vez que el animal ha sido sacrificado puede impactar en el color. En México el escaldado y desplumado se lleva a cabo de manera muy específica, lo que permite conservar el color natural en la piel de forma visible. En muchos otros países, aunque se siga una dieta similar, al procesar el pollo se pierde este color, dando una apariencia más pálida o blanca.

Las razas del pollo también pueden llegar a influir, pues existen algunas variedades que se cultivan para consumo que pueden llegar a tener una piel más oscura. No obstante, las preferencias regionales importan mucho. En México este color es el que se suele buscar porque es al que estamos acostumbrados, pero en otros países e incluso en algunas zonas de la república se prefiere el color blanco.

Temas