El secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., Robert F. Kennedy, Jr., y la secretaria del Departamento de Agricultura, Brooke Rollins, publicaron el pasado 7 de enero, las Guías Alimentarias para los Estadounidenses, 2025-2030 , lo que marca el reajuste más significativo de la política nutricional federal en décadas, reconociendo el daño de los alimentos ultraprocesados y apostando por una nueva estructura en cuando a la alimentación.
Durante décadas, millones de estadounidenses consumieron dietas basadas en recomendaciones que favorecían alimentos altos en carbohidratos, granos y productos procesados, pero hoy, las autoridades sanitarias de Estados Unidos han presentado una nueva guía nutricional que da la espalda a ese enfoque tradicional, marcando un hito en la política alimentaria del país.
Según fuentes oficiales de salud, más del 70 por ciento de los adultos en EE. UU. tiene sobrepeso u obesidad y casi la mitad vive con prediabetes o diabetes, problemas estrechamente vinculados a patrones alimentarios poco saludables, por lo que autoridades pretenden que la nueva pirámide alimenticia favorezca los alimentos frescos y densos en nutrientes como una poderosa herramienta para prevenir enfermedades crónicas.
Estados Unidos cambia la pirámide alimenticia que marcó a generaciones
El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y el Departamento de Agricultura (USDA) presentaron el conjunto de recomendaciones que reemplaza a los modelos anteriores y redefine cómo el país piensa sobre la alimentación, mientras el cambio más notable, es la nueva representación gráfica de la pirámide alimenticia, invertida y centrada en alimentos integrales.
En lugar de granos y cereales como base, proteínas de alta calidad tanto animales como vegetales, grasas saludables, frutas y verduras ocupan la posición más prominente, reflejando la cantidad que se debería consumir en cada comida. Además de que la guía también advierte por primera vez contra los alimentos ultraprocesados, abogando por evitarlos, junto con bebidas azucaradas y carbohidratos refinados.
Otro punto importante es el incremento de la recomendación de proteína diaria, ahora situándose en 1.2 a 1.6 gramos por kilogramo de peso corporal, más alto que las pautas anteriores, lo que implica un rol central de alimentos ricos en nutrientes como carnes, pescados, huevos, lácteos, frutos secos y legumbres.
De esta forma, el gobierno liderado por el presidente Donald Trump pretende hacer el abandono completo de la vieja pirámide alimenticia tradicional en favor de una guía basada en comida real, menos ultraprocesados y mayor aporte proteico que representa un cambio histórico en la política nutricional de Estados Unidos.
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