La FIFA oficializó una de las medidas más llamativas rumbo al Mundial 2026 que se celebrará en Canadá, México y Estados Unidos: todos los partidos contarán con pausas de hidratación de tres minutos a mitad de cada periodo. La regla aplicará sin excepción, independientemente de la sede, la temperatura o si el estadio tiene techo y aire acondicionado.
De acuerdo con el organismo, el procedimiento ha sido “simplificado” para garantizar uniformidad en cada encuentro. Los árbitros detendrán el juego exactamente en el minuto 22 de cada tiempo para permitir que los jugadores puedan beber agua, sin importar las condiciones climáticas o el estilo de juego de los equipos involucrados.
La decisión surge tras años de debate sobre las altas temperaturas en torneos pasados y la necesidad de cuidar la integridad de los futbolistas. La medida también busca dar mayor previsibilidad a la duración de los partidos, algo que, según la FIFA, será bien recibido por las emisoras internacionales.
Una regla estándar en todos los partidos
La FIFA puntualizó que las pausas no dependen del clima, sino que se aplicarán por igual en todos los estadios. “Independientemente del estadio, de si tiene techo o no, y de la temperatura, habrá una pausa para beber agua de 3 minutos en todos los partidos”, explicó Manolo Zubiria, director del torneo. Los árbitros tendrán ligera flexibilidad: si una jugada es detenida por lesión en el minuto 20 o 21, podrán ajustar la pausa según convenga.
El calor ha sido un desafío frecuente en torneos internacionales. Durante el Mundial de Brasil 2014, incluso un tribunal ordenó a la FIFA implementar pausas de hidratación para evitar riesgos, lo que evidenció la necesidad de protocolos más claros. Para 2026, además de las nuevas pausas, la FIFA colocará más agua y toallas alrededor del campo para facilitar la recuperación de los jugadores.
Este tipo de medidas sirve para reforzar la protección de los futbolistas ante escenarios cada vez más exigentes, donde la intensidad del juego y las condiciones ambientales pueden volverse factores de riesgo. Al establecer pausas obligatorias y uniformes, la FIFA busca garantizar que todos los equipos compitan en igualdad de circunstancias, al tiempo que se reducen las probabilidades de deshidratación, calambres o golpes de calor. Además, la implementación de protocolos estandarizados permite anticipar contingencias y ofrecer un entorno más seguro y profesional tanto para jugadores como para cuerpos técnicos y árbitros.
