Comida navideña

¿De verdad surgieron en un convento? Esta es la historia y origen de los romeritos, un tradicional platillo navideño mexicano

De acuerdo con información del Gobierno de México, los romeritos, también llamados "revoltijo" tienen sus raíces en la cocina prehispánica
domingo, 24 de diciembre de 2023 · 10:30

Los romeritos son un platillo común en los hogares mexicanos durante la Navidad y en algunos casos hasta Semana Santa. Son casi un emblema de estas festividades, cuando de comida mexicana navideña se trata. Sin embargo, más allá de ése plato con mole y vegetales bien servido hay mucha historia y retos a los que el platillo tuvo que enfrentarse para llegar hoy hasta nuestras mesas. 

Y es que si tu abuelita o tu mamá tienen o tenían su propio estilo de cocinar este icónico platillo, probablemente es sinónimo de que llevan años preparándolo o perfeccionándolo, porque tiene cientos o quizá miles de años de existencia desde que alguien cocinó romeritos por primera vez por allá en la época prehispánica

De acuerdo con información del Gobierno de México, los romeritos, también llamados "revoltijo" tienen sus raíces en la cocina prehispánica, que se cocinaban con algunas salsas y otros ingredientes, sobre todo en el Valle de México, donde existe un 95% de ejemplares cosechados, especialmente en zonas como la CDMX, Puebla y Tlaxcala.

Españoles suprimieron los romeritos de la cocina

Cuando el virreinato español se instaló en nuestro país, cuenta una leyenda que el alimento no fue tan bien recibido por los españoles, por lo que los quelites y romeritos (que son un tipo de quelite) fueron suprimidos de las cocinas de los burgueses españoles, porque los nuevos habitantes se rehusaban a comer "maleza".

Pero las cosas cambiarían en el siglo XVIII, cuando las monjas carmelitas (que hacen ayuno de carne todo el año) encontraron en los romeritos una "solución divina" ante la carencia de recursos económicos que estaban viviendo. Se dice, que en el templo de la Soledad de la Ciudad de México, la madre superiora avisó a las religiosas que habría que economizar recursos, porque el convento atravesaba por dificultades económicas. 

Crisis económica populariza los romeritos

Fue en esa crisis que las monjas del convento de la Soledad se pusieron creativas en la cocina para evitar comprar más viandas y todo lo que había en las alacenas fue a la olla: Papas, nopales, mole poblano y algunos otros ingredientes que se encontraban por ahí. El resultado fueron los romeritos, que para ese momento lo bautizaron como revoltijo.

Cuando probaron el platillo, no podían creer su sabor y al compartir su receta con otros en la ciudad, los romeritos se empezaron a popularizar y ahora después de tantos años, todavía los podemos disfrutar. A veces con camarones secos o con tortitas de camarón. Cada quién tiene su estilo de cocina, pero el mole con hierbas es una constante, que merece la pena probar.