Día de Muertos

¿Cuál es el origen de pedir dulces el Día de Muertos? Te contamos la tradición

Descubre por que los niños mexicanos suelen salir a las calles del 1 y 2 de noviembre a pedir "calaverita".
martes, 31 de octubre de 2023 · 11:14

Una de las tradiciones más arraigadas en México por el Día de Muertos es la de pedir calaverita, un evento en el cual los niños salen a pedir dulces durante el 1 y 2 de noviembre y aunque esta costumbre suene a algo que tomamos prestado de otros países, la verdad es que es tiene su origen en una época muy especial de nuestra historia: la época colonial y aquí te explicamos más al respecto.

México es un país multicultural y muchas de nuestras tradiciones actuales han sido producto de nuestra propia cultura y creencias mezcladas con elementos de muchas otras influencias internacionales, eso es lo que hace a las tradiciones mexicanas tan especiales y en el caso de la calaverita existen muchas posibles interpretaciones y orígenes para esta actividad.

Por qué los niños piden dulces el Día de Muertos

Pedir calaverita consiste en disfrazar a los niños durante el 1 y 2 de noviembre para que mediante frases ocurrentes salgan a las calles a pedir alguna golosina o dulce y aunque la parte de los disfraces puede estar muy influenciada por costumbres extranjeras, el pedir dulces tiene que ver más con nuestra historia colonial.

Posible origen de esta tradición

Se dice que durante la época de la colonia muchos trabajadores pedían a sus patrones calaveritas para poder llevarlas a las ofrendas para sus muertos, pues recordemos que un elemento muy especial de nuestros altares de Día de Muertos son los alfeñiques de azúcar en forma de calaverita.

Muchas personas, niños y adultos, suelen disfrazarse durante estas fechas. Foto: Pexels / Abraham

Con el paso del tiempo esta actividad fue adoptada como una tradición más de las fechas y se fue mezclando con otras costumbres, que si bien no eran del todo mexicanas como los disfraces o las calabazas talladas, se quedaron en el imaginario mexicano. es por ello que ahora ofrecemos dulces a los niños que van disfrazados por la calle y que suelen decir: "me da para mi calaverita".