Pescados y mariscos

¿Qué le pasa a tu cuerpo si consumes todos los días 2 latas de atún?

Es práctico, económico y rico en proteína, pero excederse con el atún en lata tiene riesgos ocultos para tu salud que debes conocer hoy mismo.

¿Qué le pasa a tu cuerpo si consumes todos los días 2 latas de atún?
El atún es una excelente fuente de proteína, pero el mercurio acumulado obliga a moderar su ingesta diaria. Foto: Freepik/ Imagen ilustrativa

El atún en lata es el aliado número uno de quienes buscan una alimentación rápida y alta en proteínas. Ya sea por falta de tiempo o por seguir una dieta enfocada en el gimnasio, muchas personas optan por consumir este producto de forma diaria sin pensarlo dos veces. Sin embargo, lo que parece un hábito saludable puede convertirse en un problema si se cruza la línea de la moderación. Aunque aporta ácidos grasos Omega-3 y vitaminas esenciales, el proceso de enlatado y la propia naturaleza del pez traen consigo componentes que, en exceso, son perjudiciales.

El principal riesgo del consumo excesivo de atún es la acumulación de metales pesados en el organismo. Al ser un depredador que vive muchos años en el océano, el atún acumula en sus tejidos los contaminantes del agua, especialmente el metilmercurio. Si bien una lata ocasional no representa un peligro para un adulto sano, elevar la dosis a dos latas diarias puede superar los límites de seguridad recomendados por los organismos internacionales de salud. En Gastrolab, te explicamos cuáles son los efectos reales de este hábito en tu cuerpo.

Además del mercurio, no debemos olvidar el contenido de sodio y los conservantes presentes en las latas. El consumo constante de estos elementos puede derivar en problemas de presión arterial y retención de líquidos, afectando la salud cardiovascular a largo plazo. Es fundamental entender que la clave de una buena nutrición no reside en un solo alimento "superpoderoso", sino en la rotación de fuentes de proteína para evitar la toxicidad por acumulación.

Alternar el atún con otras proteínas reduce el riesgo de hipertensión por el exceso de sodio de las conservas. Crédito: Freepik/imagen ilustrativa

Los riesgos de exceder el consumo de atún enlatado

Consumir dos latas diarias de este pescado de forma prolongada puede desencadenar los siguientes efectos:

  • Acumulación de mercurio: El metilmercurio es una neurotoxina que, en niveles altos, puede causar mareos, problemas de visión y afectar la memoria. Los túnidos más grandes (como el atún claro) suelen tener concentraciones más altas que especies pequeñas.
  • Exceso de sodio: El atún en conserva utiliza sal para su preservación. Dos latas pueden cubrir casi el 50% de la ingesta de sodio recomendada por día, lo que favorece la retención de líquidos y aumenta la presión arterial.
  • Problemas renales: Debido a la alta concentración de proteínas y sodio, los riñones deben trabajar el doble para filtrar los desechos, lo que a largo plazo podría generar complicaciones en personas con predisposición.
  • Ingesta de bisfenol A (BPA): Muchas latas todavía contienen este recubrimiento plástico en su interior, que puede migrar al alimento y actuar como un disruptor endocrino si se consume de manera masiva.

El atún es un alimento extraordinario, pero no debe ser la única fuente de proteína en tu dieta. La clave está en la variedad: alterna el atún con legumbres, pollo o huevos para evitar la sobreexposición al mercurio y al sodio. Consumir dos latas al día es una cifra alta que debería reducirse a 2 o 3 veces por semana para disfrutar de sus beneficios sin poner en riesgo tu sistema nervioso y cardiovascular. ¡Tu cuerpo agradecerá la diversidad en el plato!

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