El hierro es uno de esos nutrientes fundamentales que ayuda a nuestro cuerpo a realizar un montón de funciones de forma correcta. Nos mantiene con energía, evita la anemia y asegura que el cuerpo funcione adecuadamente, y aunque solemos asociarlo con alimentos de origen animal como la carne, el hígado o el huevo, también hay opciones vegetales como las hojas verdes que son muy ricas en este nutriente y perfectas para incluir en la dieta diaria, sobre todo si buscas alternativas ligeras o basadas en plantas.
Lo mejor de estas opciones vegetales es que se trata de plantas muy fáciles de encontrar, versátiles y además económicas. Puedes integrarlas fácilmente en licuados, en ensaladas, en sopas y en toda clase de preparaciones, pero sin importar cómo las hagas en casa hay un detalle muy importante que debes de cuidar: el hierro que está presente en los vegetales es hierro no hemo, es decir, que el cuerpo lo absorbe con menos facilidad, pero para solucionarlo hay una forma muy sencilla de potenciar su aprovechamiento.
Para que tu cuerpo pueda absorber mejor el hierro que proviene de fuentes vegetales, lo ideal es acompañar estas hojas con una fuente de vitamina C. Esto se debe a que este nutriente transforma el hierro no hemo en un elemento más fácil de asimilar. Basta con que integres un chorrito de limón, un poco de jitomate, frutas como las fresas, el kiwi o la naranja y otras fuentes similares de vitamina C a tus preparaciones para que así aumente significativamente la absorción del hierro de las hojas verdes.
Espinacas
Se trata de uno de los vegetales de hoja verde más ricos en hierro y que además puede aportar otros nutrientes como el calcio, el magnesio, fibra y antioxidantes como la luteína. Estas puedes integrarlas crudas en ensalada, colocar un poco en tus jugos verdes o saltearlas para acompañar pastas, arroz, carne, huevos y todo lo que se te ocurra. Para aprovecharlas puedes combinarlas con limón o jitomate si quieres potenciar sus beneficios.
Acelgas
Estas destacan por su contenido en potasio, vitamina A, vitamina K y, por supuesto, hierro. Las acelgas son ideales para que prepares sopas, guisos, caldos o simplemente las cocines salteadas con un toque de mantequilla o aceite. Obtendrás un acompañamiento delicioso y muy versátil. Gracias a que tienen un sabor suave, se pueden mezclar fácilmente con vegetales como el jitomate o el pimiento morrón y así ayudar a hacer que el cuerpo aproveche mejor el hierro.
Perejil
Una hierba que suele pasar desapercibida, pero que está llena de nutrientes para el cuerpo. Tiene un gran aporte de vitamina C e hierro, por lo que puedes consumirla directamente y aprovechar todos sus beneficios. También puede brindarte calcio y antioxidantes, y lo mejor es que es sumamente versátil: puedes añadir un toque de frescura solo picándolo y añadiéndolo por encima, o puedes integrarlo en jugos, salsas, sopas y otras preparaciones.
