El consumo de refrescos es una práctica en la vida cotidiana de muchos mexicanos. Sin embargo, su relación con problemas de salud, como la obesidad y la diabetes, ha sido motivo de preocupación durante años. Ante este escenario, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha realizado diversos estudios para informar al consumidor sobre los ingredientes de estos productos y sus implicaciones en la salud.
¿Existe un refresco saludable?
La Profeco ha sido clara al respecto: no existe un refresco que pueda considerarse verdaderamente saludable. Esto se debe a que, por naturaleza, los refrescos contienen azúcares, edulcorantes artificiales, colorantes, conservadores y, en algunos casos, cafeína. Estos ingredientes no son recomendables para un consumo frecuente, especialmente si se busca mantener una alimentación equilibrada.
Los refrescos azucarados contribuyen significativamente al aumento de calorías en la dieta diaria, lo que puede derivar en problemas de salud como el sobrepeso y las enfermedades cardiovasculares. A pesar de ello, hay opciones en el mercado con menores cantidades de azúcar y calorías, lo que podría hacerlas una alternativa menos perjudicial para quienes decidan no abandonar por completo el consumo de estas bebidas.
En un esfuerzo por mitigar problemas como la obesidad y la diabetes tipo 2, en 2020 se implementó el Nuevo Etiquetado Frontal, que obliga a las bebidas y alimentos envasados ??a incluir advertencias claras sobre su contenido de azúcares, sodio y calorías. Este etiquetado ha ayudado a los consumidores a tomar decisiones más informadas sobre su alimentación.
¿Qué contienen los refrescos?
Los refrescos, sin importar la marca o la presentación, comparten ciertos ingredientes básicos que no varían significativamente. Entre los ingredientes más comunes encontramos:
- Agua natural o gasificada.
- Aditivos alimentarios: Estos incluyen conservadores, acidulantes, colorantes y saborizantes, responsables de darle al refresco su característico sabor y color.
- Azúcares: Estos pueden ser sacarosa (azúcar de mesa), jarabe de alta fructosa, jugos de frutas o jarabe de caña de azúcar.
- Cafeína: Algunas marcas incluyen cafeína en sus refrescos para ofrecer un efecto estimulante.
- Edulcorantes no calóricos: En las versiones "light" o "zero", se sustituyen los azúcares por edulcorantes artificiales como el aspartamo.
¿Qué refrescos contienen menos azúcares?
Aunque no existe un refresco "saludable", la Profeco ha identificado algunas opciones que contienen menos azúcar o que han eliminado este ingrediente, sustituyéndolo por edulcorantes artificiales. Aquí te presentamos algunos de los refrescos con menor contenido de azúcares según el estudio de la Profeco:
- San Benedetto Zero: 4,0 g de azúcar por envase.
- Búho: 4,6 g de azúcar por envase.
- Aurrera: 0 g de azúcar por envase.
- Brillante Tehuacán: 0 g de azúcar por envase.
- Coca-Cola Light: 0 g de azúcar por envase.
- Dr. Pepper Light: 0 g de azúcar por envase.
- Pepsi negra: 0 g de azúcar por envase.
- Cola roja ligera: 0 g de azúcar por envase.
- Sprite sin azúcar: 0 g de azúcar por envase.