Saludable

¿Para qué sirve la CLOROFILA y qué alimentos la contienen? Aquí te contamos

La clorofila tiene varios beneficios para tu salud, incluido el de depurar y mejorar las funciones de tu organismo
lunes, 21 de febrero de 2022 · 18:20

La clorofila es un pigmento de color verde que se encuentra presente, especialmente en las plantas, pero también en algunas bacterias y algas, y tiene la función de absorber la luz del sol para generar el proceso de fotosíntesis por el cual fabrica su propio alimento. Aunque en estructura es parecida a la sangre, la clorofila contiene magnesio en lugar de hierro, un mineral que está en el núcleo de la clorofila.

Aunque este pigmento es vital para las plantas, en los seres humanos también tiene varios efectos positivos, pues tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, desintoxicantes y deodorizantes, por lo que su consumo nos ayuda a combatir la inflamación y enfermedades relacionadas a este problema, se le atribuye la propiedad de oxigenar la sangre y las células de todo el organismo, así como mejorar el funcionamiento de los órganos.

Además, contribuye a combatir las bacterias que causan el mal olor en la boca, en el intestino y el sudor; contribuye a mejorar la microbiota y a alcalinizar el cuerpo, aumentando el nivel de energía; estimula el sistema circulatorio, el digestivo y el respiratorio, y ayuda a tener en mejor estado nuestra piel, entre otros. A continuación, te contamos qué alimentos contienen clorofila para que los agregues a tu dieta y te llenes de sus beneficios.

Alimentos con clorofila

Como te adelantábamos, la clorofila está contenida en plantas como frutas y verduras, y también en las algas. Entre las hortalizas con mayor aporte de clorofila destacan las consideradas de hoja verde, como las siguientes:

Espinacas, acelgas, berros, lechuga, kale o col rizada, arúgula, perejil, cilantro, espárragos, apio, alfalfa, menta, etcétera.

También puedes conseguir clorofila de otros alimentos vegetales como:

Pimientos verdes, brócoli, espirulina, coliflor, rábanos, zanahoria, brotes de trigo, hojas de diente de león, coles de Bruselas, ejotes, tomates, soya, verdolagas, el bulbo del ajo, etcétera.

Asimismo, es posible obtener clorofila del té matcha y de la espirulina, aunque en todos los casos se recomienda que para obtener la clorofila se consuman en mayor medida los alimentos crudos, por ejemplo en ensaladas o en batidos, ya que una vez que son cocidos o se exponen al aire y entran en contracto con el oxígeno puede perderse este nutriente.