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IPN desarrolla estimulante biológico que mejora la producción agrícola

El bioestimulante mejora la calidad y rendimiento hasta un 50% de cultivos de maíz, sorgo, caña de azúcar y soya, por lo que su patente ya está en trámite
lunes, 14 de junio de 2021 · 13:13

Científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrollaron un bioestimulante para mejorar la producción agrícola sustentable, a partir de la bacteria Bacillus safensis. Los investigadores politécnicos han comprobado que este producto mejora la calidad de los cultivos e incrementa el rendimiento hasta un 50% en el caso del maíz, el sorgo, la caña de azúcar y la soya.

La investigación realizada en el Centro de Biotecnología Genómica (CBG) se lleva a cabo bajo la dirección del doctor Jesús Gerardo García Olivares quien ha estudiado diversas bacterias del género Bacillus durante 15 años, aunque empezó a enfocarse en la Bacillus safensis pues genera hormonas y esporas que promueven el crecimiento y producción de vida en anaquel de las plantas.

De acuerdo con un comunicado, los científicos desarrollaron el bioestimulante mediante la aplicación de técnicas tradicionales y herramientas moleculares de primera generación gracias al financiamiento del IPN y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), entre otras instancias académicas, pero aún solicitan el apoyo de los agricultores.

IPN desarrolla un bioestimulante para los cultivos

Los bioestimulantes son sustancias o microorganismos que al aplicarse en las plantas son capaces de mejorar la eficacia en la absorción y asimilación de nutrientes, tolerancia al estrés y mejorar las características agronómicas.

En este sentido, el Doctor en Ciencias con especialidad en Producción Agrícola detalló que con el propósito de elaborar un producto económico, pero alta calidad, obtuvieron la bacteria Bacillus safensis de aislamientos de cepas nativas de suelos calcáreos y con pH alcalino, representativos de Tamaulipas.

El proceso se obtuvo a partir de lixiviados de lombriz con los que se generó un medio de cultivo, el cual se activó mediante una fuente de carbono, se le ajustó el pH y se esterilizó para elaborar un producto de alta calidad inocuo a las semillas y de costo accesible para los agricultores.

¿Qué ventajas tiene el bioestimulante del IPN?

Durante la germinación el bioestimulante favorece el crecimiento de las raíces de la planta, lo cual se manifiesta en mayor altura y color y mejor fotosíntesis.

“Cuando realizamos la evaluación de los efectos corroboramos que hubo una diferencia de media tonelada de rendimiento entre los cultivos que crecieron con y sin el producto biológico, lo cual es un aspecto relevante”, afirmó García Olivares.

Al ser un producto biológico que mejora la producción agrícola de manera sustentable, su patente está en trámite. El científico adelantó que una vez que cuenten con el registro "se transferirá la tecnología o se escalará a través de una biofábrica para ponerlo al alcance de los agricultores".

Ahora mismo, los científicos están convocando a asociaciones de agricultores para escalar el proyecto a un nivel piloto, en el que se daría asesoría técnica. No obstante, enfatizó que es un producto totalmente rentable y de aplicación muy sencilla, ya que vasta con colocar el saco de semilla en una lona "y bastan 250 mililitros del producto para atomizarla, ahí mismo se revuelve y se deposita nuevamente en el costal".

Además, señaló que es un producto económico, pues el costo del tratamiento por costal de semilla sería de 80 a 100 pesos.

"Estamos hablando de que en nuestra región hay aproximadamente un millón de hectáreas, entonces para tener la capacidad de biofertilizar 200 mil bolsas de semillas requerimos de una empresa establecida que podemos incubar en el Politécnico, pero para cristalizar el proyecto solicitamos apoyo de los agricultores”, advirtió.

Además de contar con financiamiento del IPN y del Conacyt, el proyecto del bioestimulante para cultivos cuenta con la colaboración de las Universidades Autónomas de Nuevo León (UANL) y de Tamaulipas (UAT), del Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria, de la Unidad Académica Multidisciplinaria Mante (UAMM), y de la Unión Regional del Norte de Tamaulipas, la Unión de Cañeros del Sur del Estado, así como diversas asociaciones vinculadas a éstas, para realizar las pruebas de campo.