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Beneficios de tener una buena alimentación durante el tratamiento contra el cáncer

Aunque la dieta que un enfermo depende del tipo de cáncer, tratamiento o síntomas; sí existen consideraciones generales para los enfermos de cáncer
jueves, 4 de febrero de 2021 · 09:42

“Que tu alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento”, fue una de las frases más célebres de Hipócrates. Lo cierto es que la forma en la que eliges alimentarte, puede intervenir de manera directa en tu salud y, por consecuencia, en las enfermedades que evitamos o padecemos.

El cáncer, por ejemplo, es una de ellas. Hay más de 200 tipos de esta afección y se puede desarrollar en cualquier órgano del cuerpo. Esto está directamente ligado a factores como el sobrepeso, la cantidad de actividad física realizada, fumar constantemente y, por supuesto, la alimentación

La buena alimentación y el cáncer

No existe una dieta específica para evitar o curar el cáncer. Lo esencial es que ésta proporcione todos los nutrientes que se necesitan para el correcto funcionamiento. Se trata de consumir suficientes alimentos, sin caer en excesos, y disfrutar la comida. Sin embargo, esto puede ser difícil de lograr en una persona que está recibiendo tratamiento y tiene efectos secundarios o simplemente no se siente bien.

De acuerdo con la American Cancer Society, durante este periodo, las necesidades alimentarias y la forma en que las cubrimos pueden cambiar, por ejemplo, puede que se requiera consumir alimentos con un nivel elevado de grasa y calorías que ayuden a mantener cierto peso.

Y aunque estas necesidades dependen del tipo de cáncer, el tratamiento y los efectos secundarios que una persona presente; sí existen algunas consideraciones generales nutrimentales para las personas que padecen esta enfermedad.

Lo que el cuerpo necesita

Proteínas

En estas situaciones, el cuerpo puede no producir suficientes proteínas, lo que generará que recurra a desprender de la masa muscular el combustible que necesite, prolongando el tiempo de recuperación de la enfermedad y reduciendo la resistencia a las infecciones. Para evitar esto se puede optar por comer cortes magros de carnes rojas, huevos, productos lácteos bajos en grasa, frutos secos, legumbres y alimentos de soya.

Grasas 

Ésta, junto con los aceites son una rica fuente de energía para el cuerpo y ayuda a transportar algunos tipos de vitaminas a través de la sangre. En este caso, es importante alimentarse con grasas monoinsaturadas (aceites de oliva, canola y cacahuete) y grasas poliinsaturadas (estas se encuentran principalmente en aceites de cártamo, de girasol, maíz y semilla de lino así como en los mariscos).

Carbohidratos 

Evidentemente no se puede dejar de lado la principal fuente de energía y combustible del cuerpo. El pan, las papas, arroz, pastas, cereales,  maíz, guisantes y frijoles son algunas de las principales fuentes que, además, contienen fibra y fitoquímicos.

Vitaminas y minerales

Estos ayudan a emplear correctamente las calorías de los alimentos. Las frutas, verduras y legumbres, así como los suplementos son algunas de las alternativas para obtener estos nutrientes y algunos fitoquímicos, también importantes.

Otras consideraciones:

Ahora bien, aunque los antioxidantes incluyen vitamina A, C y E, así como selenio y zinc, al igual que algunas enzimas que absorben y se adhieren a los radicales libres (moléculas destructivas) para evitar que ataquen a las células normales, ingerir grandes dosis de complementos de antioxidantes, así como alimentos y bebidas enriquecidos con vitaminas, por lo general no se recomienda mientras se está recibiendo quimioterapia o radioterapia, por lo que es importante consultarlo con el médico.

Mantenerse hidratado también es de vital importancia. El agua y los líquidos son fundamentales para evitar la deshidratación que ocasionan los vómitos y diarrea.

Como ya lo mencionamos previamente, esto no es una dieta concreta para prevenir o sanar el cáncer, pero comer bien mientras se encuentra en tratamiento contra el cáncer podría ayudar a:

Sentirse mejor

Mantener un nivel elevado de fuerza y energía

Mantener su peso y las reservas de nutrientes de su cuerpo

Tolerar mejor los efectos secundarios relacionados con el tratamiento

Reducir su riesgo de infecciones

Sanar y recuperarse más rápidamente

 

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