COCINA CASERA

Receta para hacer unas tortitas de papa sencillas para los viernes de Cuaresma

Crujientes por fuera y suaves por dentro: aprende el secreto para que tus tortitas de papa no se deshagan y sean la estrella de tu mesa de vigilia.

Receta para hacer unas tortitas de papa sencillas para los viernes de Cuaresma
Receta de tortitas de papa fáciles El secreto de una buena tortita de papa es el equilibrio entre el queso rallado y una masa bien seca. Foto: Canva/ Imagen ilustrativa

Si existe un platillo que define la calidez de la cocina mexicana durante la temporada de vigilia, es sin duda la tortita de papa. Este clásico de los viernes de Cuaresma es mucho más que una simple guarnición; es un plato principal que evoca recuerdos de la infancia y el sazón de las abuelas. Su popularidad radica en la sencillez de sus ingredientes y en esa textura reconfortante que combina la suavidad de un puré bien sazonado con el dorado perfecto de una costra crujiente.

Expertos en gastronomía tradicional señalan que, aunque parezca una receta simple, el éxito de una tortita de papa reside en la técnica. El mayor temor en la cocina es que, al entrar en contacto con el aceite caliente, la tortita se "desmorone" o absorba demasiada grasa. Lograr la cohesión perfecta entre la papa y el queso, sin perder la ligereza, es un arte que se perfecciona con un par de trucos básicos de temperatura y humedad.

Para este 2026, donde buscamos recetas prácticas que no sacrifiquen el sabor, las tortitas de papa se mantienen como la opción más económica y versátil. Puedes servirlas solas, bañadas en un caldillo de jitomate, o acompañadas de una ensalada fresca. A continuación, te compartimos la receta definitiva y los consejos infalibles para que este viernes de Cuaresma tus tortitas queden impecables, firmes y deliciosas.

Usar un poco de pan molido asegura que tus tortitas mantengan su forma durante el fritado. Crédito: Freepik/imagen ilustrativa

El secreto para que no se deshagan

El error más común es trabajar con papas que tienen demasiada humedad o aceite que no está a la temperatura correcta.

De acuerdo con chefs especialistas en cocina mexicana, estos son los puntos clave:

  • Papa seca: Después de hervirlas, asegúrate de escurrir bien las papas e incluso dejarlas enfriar un poco antes de machacarlas para que el vapor escape.
  • El aglutinante: El uso de un poco de pan molido o harina junto con el huevo ayuda a "amarrar" la mezcla.
  • Reposo en frío: Si tienes tiempo, mete las tortitas ya formadas al refrigerador por 15 minutos antes de freírlas. Esto compacta la masa y garantiza que mantengan su forma en el sartén.
Las tortitas de papa son el menú de vigilia por excelencia en los hogares de México. Crédito: Freepik/imagen ilustrativa

Receta: Tortitas de Papa Clásicas

Ingredientes:

  • 1 kg de papa blanca (cocida y pelada).
  • 150 g de queso cotija o canasto rallado.
  • 1 huevo.
  • 2 cucharadas de pan molido.
  • Sal y pimienta al gusto.
  • Aceite vegetal para freír.

Preparación:

  1. El puré: Machaca las papas cocidas hasta obtener un puré terso. Agrega el queso, el huevo y el pan molido. Salpimienta con cuidado (recuerda que el queso ya es salado).
  2. Formado: Con las manos ligeramente enharinadas, toma una porción de la mezcla y forma discos de tamaño mediano y un grosor de aproximadamente 2 cm.
  3. El dorado: Calienta abundante aceite en un sartén. Cuando esté bien caliente (puedes probar con un pedacito de mezcla), coloca las tortitas con cuidado.
  4. Finalización: Fríe por unos 3 o 4 minutos por lado hasta que estén doradas. Escurre en papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

¿Cómo servirlas para un menú completo?

Según expertos en la materia, la tortita de papa alcanza su máximo potencial cuando se equilibra con una salsa ligeramente ácida. Un caldillo de jitomate con un toque de chile chipotle es el maridaje tradicional por excelencia. Para una opción más ligera y moderna, acompáñalas con una ensalada de nopales, rabanitos y orégano. Esta combinación no solo respeta la tradición de la Cuaresma, sino que aporta una frescura necesaria que contrasta con el frito de la papa, creando un menú de vigilia equilibrado, nutritivo y muy mexicano.

Temas