Los fines de semana usualmente son esos días en los que no tenemos muchas ganas de cocinar y solo queremos descansar con la familia. Si además quieres comer algo rico sin tener que gastar mucho, hay muchas recetas prácticas y fáciles que pueden convertirse en tus favoritas una vez que las pruebes. Estos rollitos de jamón y queso son una opción perfecta para esos días; te pueden sacar de un apuro para la hora de la comida, el desayuno y hasta para la cena.
Los rollitos de jamón además son muy fáciles de hacer. Se preparan con ingredientes básicos que casi siempre tenemos a la mano en el refrigerador o la alacena y no necesitas técnicas complicadas ni pasar horas frente a la estufa. El resultado son unos deliciosos rollitos crujientes por fuera y suaves por dentro, con una buena cantidad de queso derretido, cuya cocción se da en minutos y puedes hacer varios a la vez.
Sin duda, una receta que no requiere que gastes mucho. Solo necesitas un poco de pan, tu jamón favorito y algún queso que se pueda derretir. Para darle el acabado crujiente los empanizaremos como harías con cualquier filete o milanesa: primero los pasaremos por un poco de huevo batido y después cubriremos con pan molido para llevar a freír. El proceso es rápido, ya que solo necesitamos cocinar el huevo del exterior y todo lo demás en el interior no necesita cocción alguna.
Rollitos de jamón y queso
- 16 rebanadas de pan blanco
- 250 gramos de jamón
- 250 gramos de queso Oaxaca
- 2 huevos
- Pan molido, el necesario
- Aceite para freír, el necesario
Pasos:
- Deshebra el queso Oaxaca y reserva.
- Coloca un sartén con suficiente aceite a fuego medio para que se vaya calentando.
- Alinea dos rebanadas de pan blanco, uniendo ambas por un borde.
- Aplánalas con ayuda de un rodillo o un vaso poniendo suficiente presión en el borde para que se una bien.
- Coloca una capa de jamón sobre el pan, cuidando no salirte de los bordes, y agrega queso deshebrado encima.
- Enrolla firmemente el pan, manteniendo el relleno dentro.
- Bate los huevos en un plato y coloca el pan molido en otro.
- Pasa cada rollito por el huevo batido y después por el pan molido, asegurándote de cubrirlos bien.
- Fríe en el aceite caliente hasta que estén bien dorados y crujientes.
- Retira del aceite, sirve calientes y disfruta.
Como puedes ver, es una receta muy fácil y además suele ser bastante económica, porque se puede hacer con elementos que solemos ocupar cotidianamente. Así, puedes sustituir algunos ingredientes por lo que ya tengas en casa. Por ejemplo, si tienes algún tipo de pan de caja, puedes usarlo en vez del pan blanco y, del mismo modo, puedes utilizar cualquier queso que se derrita y que ya tengas en vez del queso Oaxaca.
Servir estos rollitos es muy fácil: simplemente colócalos con tu aderezo favorito o acompáñalos con una ensalada fácil de vegetales frescos. Es un plato muy sencillo, pero rendidor y llenador. Además, te recomendamos que al sacarlos del aceite los coloques en un poco de papel absorbente; de esta manera podrás retirar el exceso de grasa que puede acumularse al freírlos y tendrás un plato de diez.
