San Valentín siempre es la excusa perfecta para consentir a esa persona especial y, aunque los restaurantes suelen ser la primera opción, cocinar en casa puede ser todavía más romántico. Preparar algo con tus propias manos, sin prisas y con buena compañía, suele convertirse en un recuerdo mucho más especial que cualquier reservación de último momento.
Si hay un platillo que casi nunca falla cuando se trata de compartir, ese es la pizza. Es fácil, versátil y se puede personalizar al gusto de cada quien. Ahora imagina llevarla un paso más allá y darle forma de corazón. No solo se ve linda, también convierte la cena en un detalle pensado con intención y cariño.
Esta pizza en forma de corazón es ideal para una noche tranquila, con vino, música suave y risas en la cocina. Lo mejor es que no necesitas ser experto ni pasar horas frente al horno. Aquí te dejamos una receta sencilla, rendidora y perfecta para preparar en pareja. ¡Toma nota!
Pizza en forma de corazón | Receta fácil
Ingredientes
- 1 base de masa para pizza (casera o comprada)
- ½ taza de salsa de tomate para pizza
- 200 g de queso mozzarella rallado
- 100 g de pepperoni
- 100 g de jamón en tiras
- Queso extra al gusto
- Orégano seco al gusto
- Aceite de oliva
- Harina para trabajar la masa
Paso a paso para prepararla
- Extiende la masa sobre una superficie limpia y ligeramente enharinada. Con ayuda de tus manos, dale forma de corazón poco a poco, afinando la parte inferior y marcando suavemente la hendidura superior. No tiene que quedar perfecta, lo importante es la intención.
- Coloca la base en una charola para horno previamente engrasada. Agrega la salsa de tomate, distribuyéndola de manera uniforme sin llegar completamente a los bordes. Después, cubre con una buena capa de queso mozzarella, sin miedo, que el queso nunca sobra en una pizza romántica.
- Añade el pepperoni y el jamón de forma equilibrada, procurando que se vea bonita la distribución. Espolvorea un poco de orégano y, si te gusta, agrega más queso encima para que quede bien gratinada.
- Hornea a 180 °C durante 15 a 20 minutos o hasta que la orilla esté dorada y el queso completamente derretido. Al sacar del horno, puedes agregar un chorrito de aceite de oliva y dejar reposar unos minutos antes de servir.