El Día de la Candelaria es una de las fechas más esperadas en México para disfrutar de tamales, un platillo que forma parte esencial de la identidad gastronómica del país. Aunque los tamales más conocidos son de salsa o mole, existen recetas regionales que destacan por su sabor y sencillez.
Uno de estos platillos tradicionales son los tamales de chipilín, originarios del sureste de México y Centroamérica. Esta hierba aromática aporta un sabor suave y fresco que convierte a estos tamales en una opción diferente y muy apreciada durante esta celebración.
Si este 2 de febrero quieres preparar algo distinto, pero igual de tradicional, a continuación te compartimos cómo hacer tamales de chipilín en casa de manera sencilla y con ingredientes fáciles de conseguir. Sigue leyendo para conocer la receta.
Receta de tamales de chipilín
Ingredientes:
- 1 kg de masa de maíz
- 250 g de manteca de cerdo
- 1 manojo de chipilín fresco, lavado y picado
- 1 cucharada de polvo para hornear
- 1 cucharadita de sal
- 1 ½ tazas de caldo de pollo o vegetal
- Hojas de maíz secas, remojadas previamente
Preparación:
- Bate la manteca hasta que esté esponjosa y de color claro.
- Agrega la masa de maíz poco a poco, junto con la sal y el polvo para hornear, mezclando bien.
- Incorpora el caldo gradualmente hasta obtener una masa suave y manejable.
- Añade el chipilín picado y mezcla hasta que se distribuya de forma uniforme.
- Coloca una porción de masa en cada hoja de maíz, envuelve y cierra los tamales.
- Acomódalos en una vaporera y cocina al vapor durante aproximadamente 60 minutos, o hasta que la masa se despegue fácilmente de la hoja.
¿Qué es el chipilín?
El chipilín es una hierba comestible tradicional del sureste de México y de Centroamérica, especialmente popular en estados como Chiapas, Tabasco y Oaxaca, así como en Guatemala y El Salvador. Su nombre científico es Crotalaria longirostrata. Se caracteriza por tener hojas pequeñas, verdes y suaves, con un sabor delicado y ligeramente herbal.
En la cocina se utiliza principalmente en tamales, sopas, caldos y guisos, ya que aporta aroma y frescura sin ser dominante. Además de su uso gastronómico, el chipilín es apreciado por su valor nutricional, ya que contiene vitaminas A y C, hierro y calcio. Por esta razón, ha sido un ingrediente fundamental en la alimentación tradicional de comunidades rurales desde tiempos prehispánicos.
