El frijol es uno de esos ingredientes que le da identidad a nuestra cocina, un alimento que ha acompañado a la gastronomía mexicana desde tiempos prehispánicos y que aún hoy en día sigue siendo una parte esencial de la dieta diaria de los mexicanos. Por eso, qué mejor manera de celebrarlo que disfrutándolo durante el Día Nacional del Frijol. Por eso, te vamos a enseñar a preparar los tradicionales frijolitos refritos.
El Día Nacional del Frijol es una fecha que nos recuerda la enorme importancia cultural, culinaria y económica del frijol en la vida de los mexicanos. Aunque existen muchas formas de elaborarlos, los tradicionales frijoles refritos son una de esas recetas que todo mundo ama y que nunca falta en la mesa a la hora de la comida. Funcionan excelente como guarnición, como base para antojitos o como el complemento perfecto para la comida a cualquier hora del día, y lo mejor de todo es que son bastante versátiles, pues con solo un par de ingredientes puedes lograr platillos totalmente deliciosos.
Su preparación desde cero puede parecer muy laboriosa, pero en realidad es más sencillo de lo que parece. Además, al cocinarlos en casa puedes controlar mejor el sabor, la textura y hasta la cantidad de grasa que incluyes, así como el tipo de ingredientes que utilizas para prepararlos. Aquí te vamos a dejar una receta sencilla y tradicional para preparar frijoles refritos en casa, desde la olla al sartén. Verás que el resultado te encantará y será mejor que cualquier versión enlatada.
Frijoles refritos
- 2 tazas de frijoles crudos
- 2 litros de agua
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 2 hojas de laurel
- Sal al gusto
- 1/2 taza de leche
- Aceite vegetal
Pasos:
- Lava los frijoles y déjalos remojando, cubiertos en agua, por 4 horas para que se ablanden.
- Escurre los frijoles y colócalos en la olla exprés.
- Agrega el agua, la mitad de la cebolla, el diente de ajo, las hojas de laurel y sal al gusto.
- Tapa la olla y cocina hasta que empiece a soltar vapor; cuenta 30 minutos y apágala.
- Cuando la olla haya liberado todo el vapor, retira los frijoles ya cocidos.
- Pica finamente la otra mitad de la cebolla y resérvala.
- En un sartén, agrega aceite y sofríe la cebolla picada hasta que esté ligeramente quemada.
- Retira la cebolla del aceite para dejar solo el sabor.
- En ese aceite aromatizado, agrega 1 taza de frijoles cocidos y machaca hasta obtener una pasta suave.
- Agrega la leche, sazona al gusto y cocina hasta lograr la consistencia deseada.
Si tus frijoles quedan muy espesos, siempre puedes incorporar un poco del caldo de los mismos frijoles o más leche para ir ajustando la textura dependiendo del plato en donde los vayas a incluir. Se recomienda dejarlos más o menos secos para que tus recetas salgan perfectas. También puedes incluir durante la fritura de la cebolla un poco de ajo y chiles si quieres hacer una base más aromática y ligeramente picante, pero recuerda retirarlos antes de incorporar los frijoles para lograr una textura suave.
Aunque aquí te mostramos cómo hacer tus frijoles desde cero, puedes ahorrarte gran parte de la preparación si ya tienes frijoles cocidos en casa o si sustituyes este ingrediente por frijoles enteros enlatados. Este producto es bastante práctico y te puede ahorrar mucho tiempo, pero toma en cuenta que el sabor de unos frijoles hechos en casa desde la cocción le da ese toque especial al resultado final.
